Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Juega con la brisa de esta tarde loca,
que nos acompaña por doquier,
tu pensamiento y el mío quizás,
se pudieron juntar en aquella lejana
fecha de un verano infernal cuando
la puerta estaba abierta.
Hoy volvemos al redil de los recuerdos
y tu sonrisa y la mía vuelven a juntarse
en esta noche fría, para deleitarse
en la penumbra del diván, con juegos
de gestos amorosos que quizás puedan
ser míos.
Tocar tus mejillas es rubor, donde los deseos
anidan tan solo al sentir la candidez de tu piel.
sigue mis pasos, sombra a sombra, palmo a palmo
puede ser reflejo de algo más que amor, pero ven
que en la penumbra hablaremos desnudando el
corazón.
que nos acompaña por doquier,
tu pensamiento y el mío quizás,
se pudieron juntar en aquella lejana
fecha de un verano infernal cuando
la puerta estaba abierta.
Hoy volvemos al redil de los recuerdos
y tu sonrisa y la mía vuelven a juntarse
en esta noche fría, para deleitarse
en la penumbra del diván, con juegos
de gestos amorosos que quizás puedan
ser míos.
Tocar tus mejillas es rubor, donde los deseos
anidan tan solo al sentir la candidez de tu piel.
sigue mis pasos, sombra a sombra, palmo a palmo
puede ser reflejo de algo más que amor, pero ven
que en la penumbra hablaremos desnudando el
corazón.