Erik Aguilar
Poeta recién llegado
Lo que hay tras la puerta,
nadie sabe.
Cerrada y sin pomo,
nadie abre.
Toda mujer muerta,
dentro cabe.
Todos los congostos,
allí llevan.
Que tumbe la puerta,
quien se atreva.
Y que así la cruce,
el ser más osado.
Toda suerte tuerta,
dentro ha entrado.
Toda larga senda,
allí guía.
Noche tras la puerta,
fin del día.
Que nada allí yace,
nadie sabe.
Cada noche muerta,
que no ame.
Alguien la abrirá,
desolado.
Erik Aguilar
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