manuelo
Poeta fiel al portal
La primera luz, del amanecer,
con seductora y fulgente mirada
llega en la mañana hasta mi morada
desdibujando la escena que soñé.
Y aunque cierro los ojos y me aferro
con todas mis fuerzas a la almohada,
no encuentro ya el calor de dulces besos
sino un frío de nieve entre las sábanas.
Ésta tan loca y callada alborada
burlándose de todos mis reproches
borra sin piedad lo mejor de mis noches
y me despierta en medio de la nada.
con seductora y fulgente mirada
llega en la mañana hasta mi morada
desdibujando la escena que soñé.
Y aunque cierro los ojos y me aferro
con todas mis fuerzas a la almohada,
no encuentro ya el calor de dulces besos
sino un frío de nieve entre las sábanas.
Ésta tan loca y callada alborada
burlándose de todos mis reproches
borra sin piedad lo mejor de mis noches
y me despierta en medio de la nada.