Qué difícil dibujar una lágrima...
Soy un fatídico artista del dibujo.
Pero tengo una razón, que no una excusa.
Aplico por instinto a la pintura
la parábola y el trazo maldito;
y trato sin remedio de plasmar
en esta blanca, blanca lámina
todo el esplendor de una lágrima.
Mas sólo la consigo empapar.
Soy un fatídico artista del dibujo.
Pero tengo una razón, que no una excusa.
Aplico por instinto a la pintura
la parábola y el trazo maldito;
y trato sin remedio de plasmar
en esta blanca, blanca lámina
todo el esplendor de una lágrima.
Mas sólo la consigo empapar.