QUE ESTOY HACIENDO
Me sorprende tu absurda fantasía,
cada instante, cada hora, me platicas
que te vas, y te vas, mas no sé cuándo.
Te confieso; me fastidia el pensamiento,
me laceras el alma, y el corazón,
se deprime al momento.
Escribo para ilustrarle al pensamiento,
para olvidar que existes en mi mente,
intento sepultarte en el olvido, no se puede,
sé que duele, soportaré el dolor a tu desidia.
¡Maldita sea! ¿Está lloviendo?
Dos gotas malograron lo ya escrito,
me vuelvo muy sensible, y en mis ojos
grafía una nube misteriosa, que impide
revisar lo que estoy escribiendo.
Los cierro, y el corazón,
empieza acelerar las pulsaciones.
¡¡¡Está vivo!!!
Creí que se murió en el pensamiento.
Siento frío, y el sudor moja mi pecho,
muchas gotas dañaron el cuaderno,
los ojos se nublaron nuevamente
¿ya te fuiste?
Pero……..
¡¡¡¡Que estoy haciendo por Dios!!!!
......Estoy llorando.
Ramiro Ponce P.