Ahora que el tiempo pregunta
Que ya no es niño
Que ha forjado un sentimiento
¿Qué hago Dios con esto que siento?
¿Qué hago con este amor tan intenso, que ha sido condenado por el destino, a la pena capital?...
Las aves tienen alas y majestuosas ostenta su libertad por el aire
El viento muestra su ímpetu devastando la tierra en sus huracanes
El sol tiene luz y día con día caritativamente al mundo la regala
El sueño tiene pasiones que cada noche nos acarician el alma
Y yo
Y yo tengo este amor
Este amor imposible que incendia mi alma
Me muero de ganas
Me enfermo y me curo con una palabra
¿Qué hago Señor si la amo y se que jamás la tendré en mi cama?
¿Qué hago Dios mío para aplacar esta pasión venenosa que sin embrago me encanta?...
¿Lo mato Dios?
¿Mato mi amor?...
Pero si es tan bello
Tan tierno
Lo mejor que tengo
Lo que acaricia mis sueños
Lo que me da ganas
Lo que impulsa mi intelecto
Lo que nuca tuve tan adentro
No
No puedo matarlo
En todo caso me mato yo primero
Porque un sentimiento tan divino
Como ese que inocente recorre mi cuerpo
No lo voy a matar aunque deba
No lo voy ha matar porque sin ella pierdo todo lo bello
Y entonces vuelvo al comienzo
¿Qué hago Señor?
¿Para qué me diste este tesoro del cielo como el ángel más lindo que calló del universo?...
¿Qué hago Dios con lo que tengo?...
La noche tiene luna y se dibuja en ella la cuna menguante del verso
El mar tiene abismos gigantes en donde peces básales viven submarinos misterios
Las palabras tienen ojos que las contemplan
Los sonidos estallan armonías fenomenales para el oído que los espera
Y yo
Y yo tengo este amor imposible
Condenado por el destino a un fin detestable
¿Qué hago con tanto cariño?
¿Con tantos deseos?
¿Con este universo de fuego que quema mi espíritu y lo parte?...
¿Qué hago Señor de la fe con este amor que por ella siento tan bello que por fuerza tuviste que ser tú el que me lo regalaste?...
¿Qué hago Dios mío con él? no quiero que quede convertido en un poema crucificado en una hoja blanca algo tan vivo como al más alegre de los infantes ¿Qué hago Señor?... tú lo debes saber por algo me has obsequiado este momento tan mágico y endemoniado de mi querer Dímelo Dios, ¿Para qué?... ¿Por qué has enterrado en el terreno más santo de mi sentimiento el glorioso nombre de esa prohibida e imposible mujer?...
Quieto
Inmóvil en la nada
El silencio me atrapa
Y ahí esta
La pienso otra vez
Que ya no es niño
Que ha forjado un sentimiento
¿Qué hago Dios con esto que siento?
¿Qué hago con este amor tan intenso, que ha sido condenado por el destino, a la pena capital?...
Las aves tienen alas y majestuosas ostenta su libertad por el aire
El viento muestra su ímpetu devastando la tierra en sus huracanes
El sol tiene luz y día con día caritativamente al mundo la regala
El sueño tiene pasiones que cada noche nos acarician el alma
Y yo
Y yo tengo este amor
Este amor imposible que incendia mi alma
Me muero de ganas
Me enfermo y me curo con una palabra
¿Qué hago Señor si la amo y se que jamás la tendré en mi cama?
¿Qué hago Dios mío para aplacar esta pasión venenosa que sin embrago me encanta?...
¿Lo mato Dios?
¿Mato mi amor?...
Pero si es tan bello
Tan tierno
Lo mejor que tengo
Lo que acaricia mis sueños
Lo que me da ganas
Lo que impulsa mi intelecto
Lo que nuca tuve tan adentro
No
No puedo matarlo
En todo caso me mato yo primero
Porque un sentimiento tan divino
Como ese que inocente recorre mi cuerpo
No lo voy a matar aunque deba
No lo voy ha matar porque sin ella pierdo todo lo bello
Y entonces vuelvo al comienzo
¿Qué hago Señor?
¿Para qué me diste este tesoro del cielo como el ángel más lindo que calló del universo?...
¿Qué hago Dios con lo que tengo?...
La noche tiene luna y se dibuja en ella la cuna menguante del verso
El mar tiene abismos gigantes en donde peces básales viven submarinos misterios
Las palabras tienen ojos que las contemplan
Los sonidos estallan armonías fenomenales para el oído que los espera
Y yo
Y yo tengo este amor imposible
Condenado por el destino a un fin detestable
¿Qué hago con tanto cariño?
¿Con tantos deseos?
¿Con este universo de fuego que quema mi espíritu y lo parte?...
¿Qué hago Señor de la fe con este amor que por ella siento tan bello que por fuerza tuviste que ser tú el que me lo regalaste?...
¿Qué hago Dios mío con él? no quiero que quede convertido en un poema crucificado en una hoja blanca algo tan vivo como al más alegre de los infantes ¿Qué hago Señor?... tú lo debes saber por algo me has obsequiado este momento tan mágico y endemoniado de mi querer Dímelo Dios, ¿Para qué?... ¿Por qué has enterrado en el terreno más santo de mi sentimiento el glorioso nombre de esa prohibida e imposible mujer?...
Quieto
Inmóvil en la nada
El silencio me atrapa
Y ahí esta
La pienso otra vez