José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Desvelado, recordando el triste día,
que acabó tu existencia en este mundo,
fallo la luz que alumbraba por tu vía,
dejándome a mí, dolor profundo.
Es inútil quemarme las neuronas,
pues, ya lo que pasó, está sin remedio;
y, si las cuentas haz dejado nonas,
no hay pares, que las cuadren, ni otro medio.
Que importa, si tu honor quedó maltrecho,
con el afán de partir tú no medias,
si dejabas herido algún pecho.
Aquí todo es medido por los días,
¡Allá…! tú haz perdido el derecho,
y no hay tiempo, que perder en tonterías.
que acabó tu existencia en este mundo,
fallo la luz que alumbraba por tu vía,
dejándome a mí, dolor profundo.
Es inútil quemarme las neuronas,
pues, ya lo que pasó, está sin remedio;
y, si las cuentas haz dejado nonas,
no hay pares, que las cuadren, ni otro medio.
Que importa, si tu honor quedó maltrecho,
con el afán de partir tú no medias,
si dejabas herido algún pecho.
Aquí todo es medido por los días,
¡Allá…! tú haz perdido el derecho,
y no hay tiempo, que perder en tonterías.