Maldonado
Poeta veterano en el Portal
LLuvia débil contenida que apenas evaporas
en poco el asfalto que arde bajo los automóviles,
concreto de las banquetas, niños que me atropellan,
televisión de piedra del restaurante.
en poco el asfalto que arde bajo los automóviles,
concreto de las banquetas, niños que me atropellan,
televisión de piedra del restaurante.
Y yo, ya no quiero pensar en el daño que me causaste,
sin decir nada me diste la espalda,
me ignoraste y mi paso lento por la ciudad
es un avanzar con las rodillas laceradas.
sin decir nada me diste la espalda,
me ignoraste y mi paso lento por la ciudad
es un avanzar con las rodillas laceradas.
¿Qué es cada paso que doy y un querer regresarse?
Invitaciones de ya no ser un ente
querer decir mil cosas y contradecirlas, explicarse,
ser un entusiasta, pensar en que mi vida,
está en que me escuches e ignorar tu mirada fría en el piso
Invitaciones de ya no ser un ente
querer decir mil cosas y contradecirlas, explicarse,
ser un entusiasta, pensar en que mi vida,
está en que me escuches e ignorar tu mirada fría en el piso
La enfermedad es un caso misterioso que me envuelve,
camino agachado como un anciano cansado
ahogándose en el polvo de los remolinos,
indeciso de dejar atrás unos brazos que me abrazaban.
¿Qué pasa de lo pesado del dolor de la garganta al pecho?
camino agachado como un anciano cansado
ahogándose en el polvo de los remolinos,
indeciso de dejar atrás unos brazos que me abrazaban.
¿Qué pasa de lo pesado del dolor de la garganta al pecho?
El viento loco de marzo silba en mis oídos, me enfría,
lo perfectamente hecho se deshizo
y camino solo entre gente que desconozco
y que no quiero ni que me rocen,
deseo tanto que me hipnotice la luna y... ¡Olvidarme de todo!
lo perfectamente hecho se deshizo
y camino solo entre gente que desconozco
y que no quiero ni que me rocen,
deseo tanto que me hipnotice la luna y... ¡Olvidarme de todo!
Ramón Maldonado V.
30/03/11
30/03/11
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