guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Y tu me pides libertad?
pues solo a ti te preguntaría,
cual es la distancia y como la medirías,
para poder entender este universo,
que se abre y se hace mas estrecho,
pero que a la vez se cierra y se hace perfecto.
Y yo tengo para ti astucia,
la que se va por mis venas,
y se derrama como el agua,
en la tierra seca,
la cual la absorve y la arranca.
Y todos te dicen locura,
pero yo solo sé el verdadero significado,
el cual tu deseas encontrar rápido,
para no caer,
en un juego,
en rutina,
en un diario, para no poner tus ideas solitarias,
las cuales al leerlas se desarman,
y caen prestas a ser devoradas,
por la ingratitud de las almas.
Y yo te digo muerte,
pues no sabes cual es el verdadero proposito por mi mente,
que te hace ver falso y falsa,
para que nadie vea el verdadero lado,
que te hace indiferente.
Mas yo te digo basta,
y solo así como si nada,
el pecado y el perdón se juntan,
al final de los tiempos,
para convertirse en magia,
esa que caerá,
hasta que rompa el portal,
de la guerra,
y comience la era de la semejanza.
pues solo a ti te preguntaría,
cual es la distancia y como la medirías,
para poder entender este universo,
que se abre y se hace mas estrecho,
pero que a la vez se cierra y se hace perfecto.
Y yo tengo para ti astucia,
la que se va por mis venas,
y se derrama como el agua,
en la tierra seca,
la cual la absorve y la arranca.
Y todos te dicen locura,
pero yo solo sé el verdadero significado,
el cual tu deseas encontrar rápido,
para no caer,
en un juego,
en rutina,
en un diario, para no poner tus ideas solitarias,
las cuales al leerlas se desarman,
y caen prestas a ser devoradas,
por la ingratitud de las almas.
Y yo te digo muerte,
pues no sabes cual es el verdadero proposito por mi mente,
que te hace ver falso y falsa,
para que nadie vea el verdadero lado,
que te hace indiferente.
Mas yo te digo basta,
y solo así como si nada,
el pecado y el perdón se juntan,
al final de los tiempos,
para convertirse en magia,
esa que caerá,
hasta que rompa el portal,
de la guerra,
y comience la era de la semejanza.