aniksun
Poeta adicto al portal
Encuentro en nuestro reencuentro
breves ecos de silencio;
todo aquello que engalanó mis besos
se detiene, aun sin saberlo,
a la bruma de las olas
que empapan tu cabello;
caminar pausado,
reir sin miedo,
agachados los sueños
nos esbozan un deseo,
una dicha y un secreto,
tu sonrisa en mis pupilas
y en tu mirada mis labios;
ven a mi abrazo derretido
que no es sino olvido
lo que tanto te amé
y tanto he perdido.
Te siento prisionera
de unos ojos que se deshojan,
que, tímidos e idiotas,
se pierden en el infinito
pensando que te encierras
entre barrotes y alcobas.
Que no acabe nuestra historia,
que no cese nuestro amor,
que todas las horas
sean como esas que se añoran
en el interior del corazón.
breves ecos de silencio;
todo aquello que engalanó mis besos
se detiene, aun sin saberlo,
a la bruma de las olas
que empapan tu cabello;
caminar pausado,
reir sin miedo,
agachados los sueños
nos esbozan un deseo,
una dicha y un secreto,
tu sonrisa en mis pupilas
y en tu mirada mis labios;
ven a mi abrazo derretido
que no es sino olvido
lo que tanto te amé
y tanto he perdido.
Te siento prisionera
de unos ojos que se deshojan,
que, tímidos e idiotas,
se pierden en el infinito
pensando que te encierras
entre barrotes y alcobas.
Que no acabe nuestra historia,
que no cese nuestro amor,
que todas las horas
sean como esas que se añoran
en el interior del corazón.