alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
Y me pido perdón por fustigarme tanto
con tu maldito amor, mujer que fuiste mía
y eres de la venganza y los despechos,
me abandonaste mil trescientas veces,
te traicioné con “otras…”: mil trescientas,
si es que las cantidades fueran algo,
la eternidad se ríe del infierno
que forjamos en vida los imbéciles,
los amantes imbéciles de rabia llenos,
rebosando universos con el odio
que quiere convertir aquellos besos
en amargos recuerdos, ¿qué nos queda
mi vida, que nos queda?.