Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cerré los ojos y está vez
decidí mandar al diablo el destino,
al purgatorio fueron a dar mis esperanzas
y el cielo clausuró el horario de atención,
cuando me hablan de destino
digo que eso no es lo mío
como tampoco lo es el amor.
De nada sirve amanecer entre los brazos de alguien más
cuando te han herido el alma sin remedio,
estoy pensando seriamente en tratarme este mal
jugando a lo que sea con quien llegue primero.
El amor se parece a la locura
aunque ocupa cinco litros más de diversión,
amar a secas es mala fortuna
querer amar a la fuerza es un pecado mayor.
Me sincero contigo y te revelo
que después de tanto tiempo se me ha muerto el amor,
cada beso que nos damos es como darnos la mano,
ya no hay terremotos en el colchón.
El aire se escapó de entre mis manos
pesan más los besos de un extraño
que los que te haya dado yo.
El amor es tan egoísta que siempre se cree el mejor,
se abate de orgullo, y le sobra presunción,
de todos los sentimientos el amor es el más cruel,
el más tirano, el más villano y el que más está sediento de poder.
Te deseo buena suerte, porque es lo único que queda,
te dedico este poema sabiendo que aún me queda algo,
no te preocupes que encendí una hoguera
para incendiar cualquier rastro de pasión.
decidí mandar al diablo el destino,
al purgatorio fueron a dar mis esperanzas
y el cielo clausuró el horario de atención,
cuando me hablan de destino
digo que eso no es lo mío
como tampoco lo es el amor.
De nada sirve amanecer entre los brazos de alguien más
cuando te han herido el alma sin remedio,
estoy pensando seriamente en tratarme este mal
jugando a lo que sea con quien llegue primero.
El amor se parece a la locura
aunque ocupa cinco litros más de diversión,
amar a secas es mala fortuna
querer amar a la fuerza es un pecado mayor.
Me sincero contigo y te revelo
que después de tanto tiempo se me ha muerto el amor,
cada beso que nos damos es como darnos la mano,
ya no hay terremotos en el colchón.
El aire se escapó de entre mis manos
pesan más los besos de un extraño
que los que te haya dado yo.
El amor es tan egoísta que siempre se cree el mejor,
se abate de orgullo, y le sobra presunción,
de todos los sentimientos el amor es el más cruel,
el más tirano, el más villano y el que más está sediento de poder.
Te deseo buena suerte, porque es lo único que queda,
te dedico este poema sabiendo que aún me queda algo,
no te preocupes que encendí una hoguera
para incendiar cualquier rastro de pasión.