Que se apiade el cielo,
mi corazón en pedazos
lo convierta en estrellas,
en el limbo junto a la luna
penaran sin consuelo.
Que se apiadé el cielo,
mi llanto se volvió mar
cuando imagine que eras
un dulce manantial y
caí en un arroyo salado.
Que se apiadé el cielo,
mi alma la dejaste solita
en esta casita sin el brillo
de tus ojos te llevaste el
resplandor de tu sonrisa,
Que se apiadé el cielo,
me libre de esta tristeza,
como un pajarillo en su
jaula cuando despierte
volando junto al viento.