VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
¿QUE SE HACE TU CUERPO?
No se que se hace tu cuerpo en la intimidad,
en el sublime instante de desenfreno y placer,
tu aliento penetra mis deseos sin saciedad,
cuál tibieza de sol que despunta al atardecer.
Tu amante cuerpo esfuma al mío fundido,
no siento tus carnes ni tú sientes las mías,
recorremos perfiles de pasión estremecidos,
sobre finas tersuras de una sola piel vestidas.
No se que tiene tu cuerpo al influjo del deseo,
que cimbra ondulante al tacto de mis manos,
eriza mi piel y en lugar de hablarte balbuceo,
desnudando secretos de mis anhelos profanos.
Y es que toda tu sangre confluye a mi torrente,
tus formas se enquistan en las ansias de mi piel,
la desnudez en tu mirada de gacela impaciente,
incita a degustar los frutos de tan casto Vergel.
Magnificado instante de entrega y locura,
en que convergen ternura, caricia y amor,
conjugación de apetitos a degustación pura,
que ofrenda el alma a casto deseo abrasador.
¿Que se hace tu cuerpo al Clímax de la emoción?
no lo degustan mis labios ni lo palpan mis manos,
sólo siento el agitado palpitar de un solo corazón
y la cadencia de una voz que dice.. ¡Nos Amamos!
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
13 de Febrero del 2011.
No se que se hace tu cuerpo en la intimidad,
en el sublime instante de desenfreno y placer,
tu aliento penetra mis deseos sin saciedad,
cuál tibieza de sol que despunta al atardecer.
Tu amante cuerpo esfuma al mío fundido,
no siento tus carnes ni tú sientes las mías,
recorremos perfiles de pasión estremecidos,
sobre finas tersuras de una sola piel vestidas.
No se que tiene tu cuerpo al influjo del deseo,
que cimbra ondulante al tacto de mis manos,
eriza mi piel y en lugar de hablarte balbuceo,
desnudando secretos de mis anhelos profanos.
Y es que toda tu sangre confluye a mi torrente,
tus formas se enquistan en las ansias de mi piel,
la desnudez en tu mirada de gacela impaciente,
incita a degustar los frutos de tan casto Vergel.
Magnificado instante de entrega y locura,
en que convergen ternura, caricia y amor,
conjugación de apetitos a degustación pura,
que ofrenda el alma a casto deseo abrasador.
¿Que se hace tu cuerpo al Clímax de la emoción?
no lo degustan mis labios ni lo palpan mis manos,
sólo siento el agitado palpitar de un solo corazón
y la cadencia de una voz que dice.. ¡Nos Amamos!
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
13 de Febrero del 2011.