Que no arranque de su raíz este sentimiento.
Que no desprenda su ternura de mi mente.
Que me deje morir en esta agonía de anhelo.
Que no me encadene a su tortura eterna.
Que deje volar libre el corazón enamorado.
Que no me deje caer en un amor de ocasiones.
Que con su sonrisa me ate al cielo y me cubra
de estrellas.
Que no nuble con su rencor este verano.
Que su indiferencia no marchite las rosas.