oskar orlando
Poeta recién llegado
Solo era cuestión de ponerle fin
a esta creencia tan arraigada
de que éramos para siempre.
Y lo digo en calidad de quién te arrastró
al paraíso los últimos treinta miércoles
de atardeceres sombríos
así que dejaré de lamentarme.
Le dimos tantas vueltas y ya ves
somos los mismos que han jugado
siempre a engañarse.
Razón por la cual este esquema
de pasión diseminada
que fue creando una perfecta combinación
de intereses en común...
ahora penosamente han
llegado al total desinterés.
Tu cansancio en mi piel
se ha vuelto a justificar
y los témpanos empiezan a formarse.
Ese desequilibrio de besos me volcó
y no puedo más
Tu desgano eclipsó toda oportunidad
de recaudar mis pasiones
para brindártelas sin temor
en esas pequeñas muertes
que nos causábamos.
Y ahora que será de nosotros
Viviendo por vivir solamente
viviendo sin ganas
viviendo sin muertes.