Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
QUEBRANTOS QUE PARTEN MÍ MENTE.
Quebrantos que parten mí mente
y me dejan herido, que por sentir
siento que me estoy muriendo
y todavía no te he vivido.
Me roban mis versos el viento
mientras que la luna me pide calma,
se queja mí lamento y en mí interior ...
mí alma no dice nada, calla y se encoje.
Yo te amo a besos de flor de agua de vida
gota que por si sola palpita
resbalándose en el cristal de tus ojos
hasta caer al suelo y mojarte los pies.
Y tú queriendo o sin querer
no abandonas tú boca, me la escondes
y mis versos están dolidos y sin rumbo,
vagan perdidos por tu cara
buscando desesperadamente tus labios.
Te canto en silencio niña, un canto
de amor blanco, con ribetes de agua marina,
que se reflejan en tus pechos
saliéndote al encuentro y desechos,
gritan dolores de tú ausencia.
Te amo más porque eres más morena
que la noche cerrada y negra del vacío de mis manos,
que sino te tocan y dejan tus hombros al descubierto
se refugian en mis bolsillos rebuscando el pañuelo,
que seque las lágrimas de sus yemas.
Yo te quiero amar más y te amo
pero mí cuerpo ya no abarca más sentimiento,
que se quebranto en mil pedazos por ti
y se quedaron colgados de las puntas de las ramas
de tú indiferencia, esperando, sí esperando
a que los recojas uno a uno y los duermas en tú regazo.
Quebrantos que parten mí mente
y me dejan herido, que por sentir
siento que me estoy muriendo
y todavía no te he vivido.
Me roban mis versos el viento
mientras que la luna me pide calma,
se queja mí lamento y en mí interior ...
mí alma no dice nada, calla y se encoje.
Yo te amo a besos de flor de agua de vida
gota que por si sola palpita
resbalándose en el cristal de tus ojos
hasta caer al suelo y mojarte los pies.
Y tú queriendo o sin querer
no abandonas tú boca, me la escondes
y mis versos están dolidos y sin rumbo,
vagan perdidos por tu cara
buscando desesperadamente tus labios.
Te canto en silencio niña, un canto
de amor blanco, con ribetes de agua marina,
que se reflejan en tus pechos
saliéndote al encuentro y desechos,
gritan dolores de tú ausencia.
Te amo más porque eres más morena
que la noche cerrada y negra del vacío de mis manos,
que sino te tocan y dejan tus hombros al descubierto
se refugian en mis bolsillos rebuscando el pañuelo,
que seque las lágrimas de sus yemas.
Yo te quiero amar más y te amo
pero mí cuerpo ya no abarca más sentimiento,
que se quebranto en mil pedazos por ti
y se quedaron colgados de las puntas de las ramas
de tú indiferencia, esperando, sí esperando
a que los recojas uno a uno y los duermas en tú regazo.
::