Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Queda en mi memoria cuando fuiste mía,
como un susurro en la brisa serena,
y en mi piel, tu caricia que envenena,
es sombra viva en esta lejanía.
Ya no serán tus pasos mi poesía,
ni tu mirada será luna llena;
se apagará tu risa que enajena
en el silencio de la noche fría.
Mas en lo hondo, tu huella persistente
será mi faro en la penumbra eterna,
brillo que el tiempo no podrá borrar.
Aunque el olvido llegue finalmente,
serás la llama que mi ser gobierna,
luz infinita que no cesa de arder.
como un susurro en la brisa serena,
y en mi piel, tu caricia que envenena,
es sombra viva en esta lejanía.
Ya no serán tus pasos mi poesía,
ni tu mirada será luna llena;
se apagará tu risa que enajena
en el silencio de la noche fría.
Mas en lo hondo, tu huella persistente
será mi faro en la penumbra eterna,
brillo que el tiempo no podrá borrar.
Aunque el olvido llegue finalmente,
serás la llama que mi ser gobierna,
luz infinita que no cesa de arder.