horizonte
Poeta asiduo al portal
Quédate esta noche,
y entre sabanas blancas desnudemos sueños.
Que el fuego de tus ojos,
las cenizas de este amor prohibido recojan.
Dame de tus vivos, suaves labios el néctar de la pasión,
toca mis senos deseosos,
vertiendo en mí, de tu fuente.
Maticemos en colores la seda de nuestros cuerpos,
olvidando las duras cadenas,
que condenan en ilícito este sentimiento.
En un vivaz destello fundamos nuevamente nuestros corazones,
al compás de melodía sonora y gemidos.
Déjame hallar en tu corazón el volcán de pasión,
y con tu lumbre inmortal quema mi alma.
Agiotemos en extraña emoción,
y conmocióname con caricias de fuego.
De tu angelical rostro resplandecen tus ganas de amar,
de las ráfagas de tus ojos que brillan,
quema en mí tus lágrimas ardientes.
Sentirte será como la primera vez,
mi cuerpo se detuvo en sentir,
y será volver a sentirme protegida por tu corazón.
De ti el aire que respiro y volver a latir,
cesa en mí esta fiebre que en delirio de soledad se transforma,
mojando este cuerpo, que morir por ti quiere.
Envolvámonos en miradas que excitan,
hasta que no pueda espirar el alma.
Hagamos de estos muros de tristeza,
un recinto iluminado,
donde bañémonos en sudor de gotas de regocijo nuestros cuerpos,
hasta llegar al cielo en nube flotante.
Deseo exhalar en placer,
y sentir tu desmayado aliento.
Muriendo estoy esperando volverte haber,
solo para contemplar mi razón de vivir,
anidando en mí el deseo de despertar.
Hazme tuya y deja en mi las prendas de tu amor y el roció venidero,
plasmando en mi almohada el susurro de un te amo.
No importara te marches nuevamente, si en un segundo de tiempo,
me darás una eternidad y ardiente suspiro,
Solo quédate esta noche y juntos
lleguemos al clímax de la pasión.
lleguemos al clímax de la pasión.
Última edición: