BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se me mete el cielo entero
respiración a respiración
plomo macizo maizal cercenado
del féretro espacio universal
quemado a fuerza de llanto
con su bola unánime aplaude
y los quemazones son más intensos
que los de ayer. Oh! ranuras
del aspecto inverso, donde quemé
mis labios como pergamino doblado,
y en su situación de aprovechamiento,
cumple la vaca encelada.
Maleza de regalada simiente,
sueño de una serpiente de cascabel,
metida en lo orgánico hasta destruir
el intestino o lo dañado.
Me quemo. Sí, señor,
las vacas pastan por el ancho
cielo, y los bloques de cemento,
que aplastan su nariz abotargada,
economizan mi suplantada ortografía.
Se me mete el cielo entero
por la respiración de un pulmón avejentado,
cielo universo, compacto, ciego.
Invisible a fuerza de cantos,
cómo petrificar la llanura, su íntimo
desasosiego! Y en la lejanía
quema el polvo las legumbres
que martirizo!
©
respiración a respiración
plomo macizo maizal cercenado
del féretro espacio universal
quemado a fuerza de llanto
con su bola unánime aplaude
y los quemazones son más intensos
que los de ayer. Oh! ranuras
del aspecto inverso, donde quemé
mis labios como pergamino doblado,
y en su situación de aprovechamiento,
cumple la vaca encelada.
Maleza de regalada simiente,
sueño de una serpiente de cascabel,
metida en lo orgánico hasta destruir
el intestino o lo dañado.
Me quemo. Sí, señor,
las vacas pastan por el ancho
cielo, y los bloques de cemento,
que aplastan su nariz abotargada,
economizan mi suplantada ortografía.
Se me mete el cielo entero
por la respiración de un pulmón avejentado,
cielo universo, compacto, ciego.
Invisible a fuerza de cantos,
cómo petrificar la llanura, su íntimo
desasosiego! Y en la lejanía
quema el polvo las legumbres
que martirizo!
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