despertando
Poeta adicto al portal
Querido amado de este padecer,
de candorosos ojos que seducía
en el lejano valle de la umbría,
inundadme de gozo este atardecer.
No os mostréis tan ruin y rencoroso,
disfrutad la estrella que os toca,
no vaya ser que trueque a lastimosa,
en un mundo tan poco decoroso.
Regresa presto al monte de la vida,
dejemos los inicuos pasatiempos,
no veis que allí está el alma mía.
Allí descansa a la orilla de un río,
ya nada le turba ni la deshoja,
yace risueña a la sombra del olivo.
Copyright
Derechos de Autor ©
de candorosos ojos que seducía
en el lejano valle de la umbría,
inundadme de gozo este atardecer.
No os mostréis tan ruin y rencoroso,
disfrutad la estrella que os toca,
no vaya ser que trueque a lastimosa,
en un mundo tan poco decoroso.
Regresa presto al monte de la vida,
dejemos los inicuos pasatiempos,
no veis que allí está el alma mía.
Allí descansa a la orilla de un río,
ya nada le turba ni la deshoja,
yace risueña a la sombra del olivo.
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