El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Si pudiera poner aquí,
en este árbol muerto hecho papel:
Palabras que besen.
Puntos, comas, que,
como anzuelos,
te traigan a mi de nuevo.
Pero no lo creo posible
No.
No es posible.
Tan sólo decirte que se cortó la luz de golpe.
Que salí y la Luna está muy brillante,
y que aún no pasó el basurero.
Uno no se da cuenta de estas cosas generalmente en la ciudad.
Uno no se dá cuenta de nada hasta que pasa.
¿Y sabés qué?
Creo que te extraño.
Si,
yo.
El mismo que pensaste que no podía guardar a nadie,
allá al fondo de esa cárcel de huesos.
En su cansado corazón.
Yo.
El que no tuvo una segunda chance.
Miro la luna brillante y muda.
Me deslizo en las veredas dormidas.
¿Se habrá cortado la electricidad en el barrio,
o un sigiloso ladrón me estará robando la luz de los ojos?
Sigo caminando mientras hago el papel un bollo.
Hasta un árbol hace sombra en la noche lunimosa.
Voy silbando para no pensar.
Mirándome larga la sombra.
Hasta yo tenía un corazón
¿Lo sabías?,
te extraño.
Uno no se dá cuenta de nada,
hasta que pasa.
(2005)
(Para Cecilia)
en este árbol muerto hecho papel:
Palabras que besen.
Puntos, comas, que,
como anzuelos,
te traigan a mi de nuevo.
Pero no lo creo posible
No.
No es posible.
Tan sólo decirte que se cortó la luz de golpe.
Que salí y la Luna está muy brillante,
y que aún no pasó el basurero.
Uno no se da cuenta de estas cosas generalmente en la ciudad.
Uno no se dá cuenta de nada hasta que pasa.
¿Y sabés qué?
Creo que te extraño.
Si,
yo.
El mismo que pensaste que no podía guardar a nadie,
allá al fondo de esa cárcel de huesos.
En su cansado corazón.
Yo.
El que no tuvo una segunda chance.
Miro la luna brillante y muda.
Me deslizo en las veredas dormidas.
¿Se habrá cortado la electricidad en el barrio,
o un sigiloso ladrón me estará robando la luz de los ojos?
Sigo caminando mientras hago el papel un bollo.
Hasta un árbol hace sombra en la noche lunimosa.
Voy silbando para no pensar.
Mirándome larga la sombra.
Hasta yo tenía un corazón
¿Lo sabías?,
te extraño.
Uno no se dá cuenta de nada,
hasta que pasa.
(2005)
(Para Cecilia)