Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quien será el que llena tu vida ahora.
El que con sus besos, despierte en ti la ilusión.
El dueño de tus versos añorados,
que hoy delira con tus caricias inexistentes.
Quien será, ese que te ha apartado de mi.
Ese amante oculto, desde antes de los hechos mismos.
Aquel que compartió esos versos tiernos, y negros,
cuando el fin nacía, en los umbrales corrompidos.
Quien mirara hoy, su reflejo en tu mirar,
y dormirá arrullado en tu voz alegre,
como antes dormía yo,
antes de tus mentiras inaccesibles.
Quien paseara hoy, por tus poemas, extasiado,
como ave que ha perdido el norte.
Quien seguirá la misma sombra, que un día seguí yo,
cuando creí que el sol brillo al fin en mi horizonte.
Leonardo V.
El que con sus besos, despierte en ti la ilusión.
El dueño de tus versos añorados,
que hoy delira con tus caricias inexistentes.
Quien será, ese que te ha apartado de mi.
Ese amante oculto, desde antes de los hechos mismos.
Aquel que compartió esos versos tiernos, y negros,
cuando el fin nacía, en los umbrales corrompidos.
Quien mirara hoy, su reflejo en tu mirar,
y dormirá arrullado en tu voz alegre,
como antes dormía yo,
antes de tus mentiras inaccesibles.
Quien paseara hoy, por tus poemas, extasiado,
como ave que ha perdido el norte.
Quien seguirá la misma sombra, que un día seguí yo,
cuando creí que el sol brillo al fin en mi horizonte.
Leonardo V.