PANYU DAMAC
Poeta asiduo al portal
Soy el vaso donde quiso depositarse de todo una gota...
Se bien al fin en la espesura de tu aliento sembraría estos besos,
se a tristeza cuando irrumpe el tiempo y me aparta de tu lado,
se a luz mientras dure atento mientras me ocupe de tu cielo.
Se al día cuando se me ha devuelto la noche
se a dios luego de descubrir un pliego.
Se a piedra,
se a nada la mayoría de las veces;
y a pesar de saber tantas veces a silencio en tu boca
se al agua que sé ahogara la sed de tu padecimiento.
Quién más sino yo armará los puentes
para que la ilusión ceda el paso y al amor cruce.
Quién más sembrará la fuerte vegonia para arrancarla luego de tus sábanas
y quitará la llegada de tus labios
para oirlos decir que de verdad me amas.
Quién soplará el sol en tus ojos
cuando los ventanales del amanecer
empiecen a quemar tu luna de papel blanco.
Quién más abolirá el perdón donde nunca has de faltar.
Amor, ¿quién?, ¿quién más?
Se bien al fin en la espesura de tu aliento sembraría estos besos,
se a tristeza cuando irrumpe el tiempo y me aparta de tu lado,
se a luz mientras dure atento mientras me ocupe de tu cielo.
Se al día cuando se me ha devuelto la noche
se a dios luego de descubrir un pliego.
Se a piedra,
se a nada la mayoría de las veces;
y a pesar de saber tantas veces a silencio en tu boca
se al agua que sé ahogara la sed de tu padecimiento.
Quién más sino yo armará los puentes
para que la ilusión ceda el paso y al amor cruce.
Quién más sembrará la fuerte vegonia para arrancarla luego de tus sábanas
y quitará la llegada de tus labios
para oirlos decir que de verdad me amas.
Quién soplará el sol en tus ojos
cuando los ventanales del amanecer
empiecen a quemar tu luna de papel blanco.
Quién más abolirá el perdón donde nunca has de faltar.
Amor, ¿quién?, ¿quién más?