Yak Mercado
Poeta recién llegado
Quiéreme porque te pienso a diario,
quiéreme por ser rezo y pecado,
quiéreme con mis gruñidos y sonrisas,
quiéreme en secreto o a todas luces.
Quiéreme porque fui anhelo,
quiéreme por haber sido fantasía,
quiéreme por ser puerta y pestillo,
quiéreme como a un recuerdo.
Quiéreme porque te sueño,
quiéreme porque despierto te pienso,
quiéreme con caras y en gestos,
quiéreme en la lejanía o en la cercanía.
Quiéreme cuando te digo que lo creo,
quiéreme por mis esfuerzos realizados,
quiéreme con mis promesas venideras,
quiéreme por ser claustro de sentimientos.
Quiéreme cuando te diga -lo siento-,
quiéreme por abrir mis ojos a otra verdad,
quiéreme siendo un diablo, cuando soy cabro;
quiéreme cuando sea ángel y nobleza.
Quiéreme en mis cantares eternos,
quiéreme siendo tú mi musa y deseo,
quiéreme con sangre azteca y pasado,
quiéreme por mi futuro a tu lado.
Quiéreme dándolo todo, incluso más,
quiéreme cuando no lo merezca;
quiéreme realizando mis proezas,
quiéreme cuando sea llanto y lamento.
Quiéreme siendo jovial y atento,
quiéreme en tus brazos o en mi cuello,
quiéreme entre sábanas y besos,
quiéreme porque creo y puedo.
Quiéreme como yo te quiero.
quiéreme por ser rezo y pecado,
quiéreme con mis gruñidos y sonrisas,
quiéreme en secreto o a todas luces.
Quiéreme porque fui anhelo,
quiéreme por haber sido fantasía,
quiéreme por ser puerta y pestillo,
quiéreme como a un recuerdo.
Quiéreme porque te sueño,
quiéreme porque despierto te pienso,
quiéreme con caras y en gestos,
quiéreme en la lejanía o en la cercanía.
Quiéreme cuando te digo que lo creo,
quiéreme por mis esfuerzos realizados,
quiéreme con mis promesas venideras,
quiéreme por ser claustro de sentimientos.
Quiéreme cuando te diga -lo siento-,
quiéreme por abrir mis ojos a otra verdad,
quiéreme siendo un diablo, cuando soy cabro;
quiéreme cuando sea ángel y nobleza.
Quiéreme en mis cantares eternos,
quiéreme siendo tú mi musa y deseo,
quiéreme con sangre azteca y pasado,
quiéreme por mi futuro a tu lado.
Quiéreme dándolo todo, incluso más,
quiéreme cuando no lo merezca;
quiéreme realizando mis proezas,
quiéreme cuando sea llanto y lamento.
Quiéreme siendo jovial y atento,
quiéreme en tus brazos o en mi cuello,
quiéreme entre sábanas y besos,
quiéreme porque creo y puedo.
Quiéreme como yo te quiero.
Última edición: