alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Quise creer en ti la tarde en que me besaste
sin conocerte siquiera a mis brazos llegaste
quise creer en ti la tarde en que me besaste
y aquel cariño tan mío que mal lo pagaste
Yo te arranqué las penas en que ibas cargada
entregándote aquel cielo que tu deseabas
tu solo querías vengarte del que te olvidaba
estuviste dos días conmigo y luego olvidabas
Ahora navego entre un mar de sombras eternas
más allá de donde el mar se pierde en el tiempo
soñando con los días en que mi alma hambrienta
jugaba con tu cuerpo que no lo llevaba el viento
sin conocerte siquiera a mis brazos llegaste
quise creer en ti la tarde en que me besaste
y aquel cariño tan mío que mal lo pagaste
Yo te arranqué las penas en que ibas cargada
entregándote aquel cielo que tu deseabas
tu solo querías vengarte del que te olvidaba
estuviste dos días conmigo y luego olvidabas
Ahora navego entre un mar de sombras eternas
más allá de donde el mar se pierde en el tiempo
soñando con los días en que mi alma hambrienta
jugaba con tu cuerpo que no lo llevaba el viento