Hasta cuando podré ser
un fatal que se derrumba,
navegando entre la duda,
en la angustia y el dolor.
Quisiera ya morir,
y descansar de las penas,
sin llevar en las venas,
el fuego de tu amor.
¿Por qué cuando dijiste,
amarme sin reparos,
rechazaste mis brazos,
y te fuiste de mí?