Quizás debí marcharme hace tiempo

saturno50

Poeta que considera el portal su segunda casa
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''

 
Última edición:
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''
es difícil decir adiós a algo tan querido por nosotros, es como cortanos una mano o sacarnos un ojo, pero a veces es la mejor solución... saludos amigo
 
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''

Como siempre profundidad no exenta de belleza en tus versos amigo Saturno. Me gustaron. Un abrazo. Paco.
 
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''



Ufff. Mensaje profundo para tantos devotos que hacen juaramento de celibato.
Yo no soy muy lector bíblico, pero lo que leo no se me olvida fácil. Y algo leí una vez, que decia Cristo:
Mi me quieres seguir, deja todo, más si no puedes contener tu deseo sexual, busca mujer y se fiel a ella.
(Bueno algo parecido) jajaja. De hecho este asunto ha hecho mucha historia y manchas en la propia iglesia.
Un gusto leer tu generosa exposición.
Alegre paz Satu.
Vidal
 
es difícil decir adiós a algo tan querido por nosotros, es como cortanos una mano o sacarnos un ojo, pero a veces es la mejor solución... saludos amigo
Gracias, Antorcha, por tu comentario. En este caso, Mosen Pere, llegó más lejos: Se cortó de raiz el centro de su virilidad con unas tijeras. Se cortó el pene y tuvo que ser atendido en el hospital para no desangrarse. No vio el voraz
devoto otro camino que el de la castración para librarse de la brutal tentación que le acechaba.
Saludos cordiales de Saturno.
 
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''

En ocasiones el hombre no sabe decir adios, hay tatuajes
que raen el alma y siempre hay un baile calido de necesidad
para recordar y sentir. felicidades un poema que multiplica
las cadencias de una espera acunada. bellissimo.
luzyabsenta
 
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''

Estupendo poema franco en su decir, con carácter y certeza de convicción. Me gusta sobremanera tu manejo de palabras en este significativo poema donde el persojane que dice con firmeza no se corta las venas por ver partir a su amada. Aunque bien no lo desea -supongo- le da su razón con la firmeza de su carácter hustificándole inclusive al mencionar sus convicciones agnósticas.
Mis respetos. Ah, y finalmente la inclusión del estupendo poema de Mossén Pere Ribot, que por cierto era sacerdote.
Un placer acudir a tu versar amigo mío. Te envío un cordial abrazo desde México con gran alegría para desearte solo lo mejor:
anthua62
 
Última edición:
Ufff. Mensaje profundo para tantos devotos que hacen juaramento de celibato.
Yo no soy muy lector bíblico, pero lo que leo no se me olvida fácil. Y algo leí una vez, que decia Cristo:
Mi me quieres seguir, deja todo, más si no puedes contener tu deseo sexual, busca mujer y se fiel a ella.
(Bueno algo parecido) jajaja. De hecho este asunto ha hecho mucha historia y manchas en la propia iglesia.
Un gusto leer tu generosa exposición.
Alegre paz Satu.
Vidal
Gracias, VIdal, por tu incondicional presencia. Siempre ir contra natura ha tenido un alto precio.
En este caso, intentar cortar de raiz Sus instintos y necesidades más imperativas solo le llevó
a perder la fe en Diós y alejarse de la mujer. Porque tu me dirás cómo de difícil lo tiene este hombre
que se ha castrado, je, je... No es de risa, no, esta decisión extrema.
no digo yo nada de las mujeres pero eso de no tener pene, vamos, que me parece grave para una relación
amorosa. Digo yo. O quizás no sea tan importante como creemos, je, je. Mira, no quiero reirme.
Prefiero llorar un poquito. Gracias de nuevo, amigo Vidal.
 
En ocasiones el hombre no sabe decir adios, hay tatuajes
que raen el alma y siempre hay un baile calido de necesidad
para recordar y sentir. felicidades un poema que multiplica
las cadencias de una espera acunada. bellissimo.
luzyabsenta
Gracias, Luzy, como siempre. Un abrazo de Saturno
 
Estupendo poema franco en su decir, con carácter y certeza de convicción. Me gusta sobremanera tu manejo de palabras en este significativo poema donde el persojane que dice con firmeza no se corta las venas por ver partir a su amada. Aunque bien no lo desea -supongo- le da su razón con la firmeza de su carácter hustificándole inclusive al mencionar sus convicciones agnósticas.
Mis respetos. Ah, y finalmente la inclusión del estupendo poema de Mossén Pere Ribot, que por cierto era sacerdote.
Un placer acudir a tu versar amigo mío. Te envío un cordial abrazo desde México con gran alegría para desearte solo lo mejor:
anthua62
Gracias, ANTHUA, muy agradecido de que te pases por aquí a comentar. Saludos cordiales de Saturno
 
Gracias, Luzy, como siempre. Un abrazo de Saturno

Agradezco la cordialidad de tu respuesta.Hay poesias y poetas que se merecen atenta
reflexion, y lectura precisa, pienso que es tu caso y el de tu obra, por ello leo de nuevo.
saludos siempre amables de luzyabsenta
 
Quizá marcharse a tiempo es lo más sano, pero no podemos evitar esa tristeza que nos deja sin aliento y sin ganas de continuar viviendo, muy bella su obra, un placer detenerme en su espacio. Saludos!
 
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''


Una prosa interesante amigo Saturno.
Me ha gustado detenerme en su estación y perderme entre cada línea de su prosa.
Ha sido un placer amigo.
Un saludo cordial de éste halcon
 
Quizás debí marcharme hace tiempo,
no hay lugar para mí por estas latitudes,
buscaré tierras donde pisar firme.
No puedo vivir
sin caracolas esperando.
Puede que para mí no exista el sueño,
o puede que lo esté soñando
en el despertar de otros mundos.
No soy quizás a quién deseas,
me aterra pensarlo y me duele.
Vete, pues, de mi mundo, si quieres,
aunque con el alma te quiera
yo soy hombre de fe,
no de sueños.
Además, mi mundo es fuego,
no sabrías entenderlo.
Yo lo presiento y lo vivo
porque soy agnóstico.

Mosen, Pere.......

''Con inquebrantable fe
bañaste tu espalda
de tu sangre quemante.
Con la rigidez del crudo cilicio
levantaste ampollas hirientes
en cada poro de tu piel radiante
de amor,
y permutaste a la mujer
por la virgen.
Y quedó tu delirio
del dogma intangible
convertido en locura
de infierno y tiniebla,
incrustada en tu ser
como tinta indeleble.
Con inquebrantable fe
continuó tu quebranto
de hombre que renuncia
a ser hombre.
Y quedó tu silencio
convertido en espanto
de encarnizada lucha
contra marea y viento.
A cada mujer un tormento;
a cada suspiro escondido
un lucero que cae
del firmamento estrellado.
Ya convertido en un mártir,
-por el poder que me otorga
su majestad la mujer-
intervino por fuerza mayor
el alto estamento,
el Dean, el obispo:
-Pero Mosen Pere.¡ Por Diós santo!
¿Le tendré que traer en persona
a una mujer esta noche?
Pero el hombre que impenitente
reniega de hombre
con tijeras rebanó de raíz
su quebranto
y alejó a la mujer para siempre.
Hoy camina errante,
sin fe, sin amor, perdido
en su castrado destino
esperando; esperando...''


Poema para leer dos veces. Grato pasar por tus letras. Saludos. Volveré.-
 

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