Gino C.
Gino Cárdenas servirdor del romanticismo
Quizás pensando en estar solo, de noche, en tu aposento, oirás un susurro sin que tu sepas quién lo hace y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento
que existen ciertamente, pero que no se ven....
Quizás también es posible que una tarde de alegría, puedas observar como florece un girasol, como florece tu Alma y renazca tu afán....
y aprenderás entonces que hay cosas como el río, que siguen una ruta sigilosamente, pero que no se van del todo, para navegar en tu corazón por siempre....
O al cruzar la berma, tu corazón coqueto
recordará una pena que olvidaste ayer
y aprenderás entonces que existen cosas como las ilusiones y el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser....
Por más que tu desees ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo mi melodía
y aprenderás entonces que hay cosas como las rosas,
cosas que son hermosas, sin saber porque lo son...
Y una tarde cualquiera, sentirás que partiste sin un fin,
y gotas de rocio se verán en tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.
que existen ciertamente, pero que no se ven....
Quizás también es posible que una tarde de alegría, puedas observar como florece un girasol, como florece tu Alma y renazca tu afán....
y aprenderás entonces que hay cosas como el río, que siguen una ruta sigilosamente, pero que no se van del todo, para navegar en tu corazón por siempre....
O al cruzar la berma, tu corazón coqueto
recordará una pena que olvidaste ayer
y aprenderás entonces que existen cosas como las ilusiones y el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser....
Por más que tu desees ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo mi melodía
y aprenderás entonces que hay cosas como las rosas,
cosas que son hermosas, sin saber porque lo son...
Y una tarde cualquiera, sentirás que partiste sin un fin,
y gotas de rocio se verán en tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.