Me gusta verte ahí sentada en el borde de la cama
mientras con miradas despistadas disimulas los nervios
no es tu primera vez pero algo es diferente
ya te han tocado pero nunca te han amado.
Notas que mis ojos detallan la calidad de tu figura
perdiéndose en los surcos que dibujan tu escote
me muerdo los labios, me tiemblan las manos
mientras tu tacto advierte que estoy por derribar
el muro que define las fronteras de tu falda...
Me gusta recorrer tus curvas con el bordes de mis dedos
rozar con mis labios la extensión de tu cintura
y posar mis mejilla en el centro de tu pecho
mientras tus senos descubren la humedad de mi boca.
Me gusta la ansiedad del gemido que escapa de tus labios
cuando descubro punto exacto del centro de tu universo
y con un susurro prohibido me dices al oído
que te entregas al delirio y que te quite la ropa
al llegar la mañana con un beso te despides
y siento aquella dicha de sentirse enamorado
y al cerrar la puerta con un gesto me agradeces
porque antes te habían tocado pero nunca te habían amado...
mientras con miradas despistadas disimulas los nervios
no es tu primera vez pero algo es diferente
ya te han tocado pero nunca te han amado.
Notas que mis ojos detallan la calidad de tu figura
perdiéndose en los surcos que dibujan tu escote
me muerdo los labios, me tiemblan las manos
mientras tu tacto advierte que estoy por derribar
el muro que define las fronteras de tu falda...
Me gusta recorrer tus curvas con el bordes de mis dedos
rozar con mis labios la extensión de tu cintura
y posar mis mejilla en el centro de tu pecho
mientras tus senos descubren la humedad de mi boca.
Me gusta la ansiedad del gemido que escapa de tus labios
cuando descubro punto exacto del centro de tu universo
y con un susurro prohibido me dices al oído
que te entregas al delirio y que te quite la ropa
al llegar la mañana con un beso te despides
y siento aquella dicha de sentirse enamorado
y al cerrar la puerta con un gesto me agradeces
porque antes te habían tocado pero nunca te habían amado...
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