SHERIDAM
Poeta asiduo al portal
Quizás parezca repentina mi presencia en tus sentidos...
pues llegue sin avisar a desquiciarte los momentos,
Quizás me odies por instantes,
cuando el tic tac de los segundos te recuerden en mi cuerpo vagando con tu ritmo.
Tal vez tú no estés solo en el abismo de las dudas,
para despejar tu duda te aseguro compañía.
Pues mi pensamiento navega en tus colores y al cerrar los ojos tu piel tibia la mía.
Quizás aún me quieras,
quizás quieras no hacerlo,
tan solo es el momento de contemplar la lejanía que se deteriora con el tiempo acercando nuestras rimas.
Mi rostro sonrojado grita en tu memoria que no fue un quizás tan repentino,
que no ha sido un tal vez sin historia,
Porque estoy,
porque me tienes,
porque también me pierdo en tus memorias,
Quizás si el viento sopla en dirección a tu mirada,
roce con dulzura tus labios
Y no dudes que fui yo quien te beso,
quien no te deja,
quien se rehusa a cumplir con las órdenes dispuestas.
Si un día contemplas las estrellas infinitas en el espejo del mar bajo la suave briza,
asegúrate de sonreír porque de seguro te estaré pensando
y mis mejillas sonrojadas recordaran tus labios.
pues llegue sin avisar a desquiciarte los momentos,
Quizás me odies por instantes,
cuando el tic tac de los segundos te recuerden en mi cuerpo vagando con tu ritmo.
Tal vez tú no estés solo en el abismo de las dudas,
para despejar tu duda te aseguro compañía.
Pues mi pensamiento navega en tus colores y al cerrar los ojos tu piel tibia la mía.
Quizás aún me quieras,
quizás quieras no hacerlo,
tan solo es el momento de contemplar la lejanía que se deteriora con el tiempo acercando nuestras rimas.
Mi rostro sonrojado grita en tu memoria que no fue un quizás tan repentino,
que no ha sido un tal vez sin historia,
Porque estoy,
porque me tienes,
porque también me pierdo en tus memorias,
Quizás si el viento sopla en dirección a tu mirada,
roce con dulzura tus labios
Y no dudes que fui yo quien te beso,
quien no te deja,
quien se rehusa a cumplir con las órdenes dispuestas.
Si un día contemplas las estrellas infinitas en el espejo del mar bajo la suave briza,
asegúrate de sonreír porque de seguro te estaré pensando
y mis mejillas sonrojadas recordaran tus labios.
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