Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi tiempo te busca en este invierno que cae en la ciudad,
no es lluvia ni nieve, ni mucho menos es frío.
Es la verdad de extrañarte día a día y noche a noche
sin la libertad de tenerte.
Imagínate, mi sombra está triste en el invierno de la ciudad,
ya no me acompaña, pues la luz de tu compañía, hoy no estuvo a mi lado.
Murió de ahogo de estar sin ti
y yo con ella de no darte mis besos represados.
Mi tiempo y mi todo te busca en la esclavitud de la tardanza,
de éste estar ya, contigo, contigo, contigo, en tu alma, en la mía.
Es la agonía de no encontrarte mas allá de las nubes grises que taparon el sol,
la tristeza amiga de manos que no escribieron el recuerdo.
Por si fuera poco, hoy el reloj llenó mi amplitud de atrasos sobre atrasos,
y, por fin me quedé sin hora para llorar este amor diario que no te di.
A la pared fue a dar la rabia de mi tiempo quebrado, y también,
mi rabia de amarte, no te dije,
sino hasta ahora que es otro día, en el que te enterarás de mi sufrir.
no es lluvia ni nieve, ni mucho menos es frío.
Es la verdad de extrañarte día a día y noche a noche
sin la libertad de tenerte.
Imagínate, mi sombra está triste en el invierno de la ciudad,
ya no me acompaña, pues la luz de tu compañía, hoy no estuvo a mi lado.
Murió de ahogo de estar sin ti
y yo con ella de no darte mis besos represados.
Mi tiempo y mi todo te busca en la esclavitud de la tardanza,
de éste estar ya, contigo, contigo, contigo, en tu alma, en la mía.
Es la agonía de no encontrarte mas allá de las nubes grises que taparon el sol,
la tristeza amiga de manos que no escribieron el recuerdo.
Por si fuera poco, hoy el reloj llenó mi amplitud de atrasos sobre atrasos,
y, por fin me quedé sin hora para llorar este amor diario que no te di.
A la pared fue a dar la rabia de mi tiempo quebrado, y también,
mi rabia de amarte, no te dije,
sino hasta ahora que es otro día, en el que te enterarás de mi sufrir.
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