Javier Palanca
Poeta fiel al portal
No escapo,
por más que pienso atajarlo
siempre me salta y me deja,
como escorpión mutilado
sin la decisión concreta.
Sentir que no eres valiente
no es el más grato regalo,
ni por maldecir mil veces
brotan las uñas de un gato.
Quiero y puedo lo evidente,
pero el miedo de los daños
me sangra solo al pensarlo
desde los pies a la frente.
Rabio,
y cuanto más , más me odio.
Pienso,
y cuanto más, más me odio.
Rabio y pienso,
Y cuanto más, ¡más!
Y cuanto más, ¡más!
Y cuanto más ..
por más que pienso atajarlo
siempre me salta y me deja,
como escorpión mutilado
sin la decisión concreta.
Sentir que no eres valiente
no es el más grato regalo,
ni por maldecir mil veces
brotan las uñas de un gato.
Quiero y puedo lo evidente,
pero el miedo de los daños
me sangra solo al pensarlo
desde los pies a la frente.
Rabio,
y cuanto más , más me odio.
Pienso,
y cuanto más, más me odio.
Rabio y pienso,
Y cuanto más, ¡más!
Y cuanto más, ¡más!
Y cuanto más ..