me arranca
de mi letargo
la necesidad
de escribir
un poema,
pero al intentar
materializar
algunos versos
sobre tus
cabellos,
tristemente
descubro
que la pasión
se fue desvaneciendo
a largos saltos.
como ranas
que fueron
arrancadas
de su pantano
por furtivos
cazadores,
para luego
echarlas
vivas
en sus sartenes
repletas de
aceite hirviendo,
y finalmente
observar que
los que parecen
ser nuevos
destellos
de resplandor,
no son sino
nervios que
se retuercen
de dolor y de muerte.
de mi letargo
la necesidad
de escribir
un poema,
pero al intentar
materializar
algunos versos
sobre tus
cabellos,
tristemente
descubro
que la pasión
se fue desvaneciendo
a largos saltos.
como ranas
que fueron
arrancadas
de su pantano
por furtivos
cazadores,
para luego
echarlas
vivas
en sus sartenes
repletas de
aceite hirviendo,
y finalmente
observar que
los que parecen
ser nuevos
destellos
de resplandor,
no son sino
nervios que
se retuercen
de dolor y de muerte.