Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Rayito de luna
Por el largo desvelo que te mina,
con manos extendidas hacia el cielo,
entonas con tu alegre melodía
al mismo tiempo un ruego.
Y sonriendo para halago de los clientes
que van a divertirse a la cantina,
entonas lo que a ellos les agrade,
canciones que a veces te lastiman.
Se llena de apalusos tu alborada,
la ultima función siempre termina,
en mesas con copas derramadas
y cigarros de negra nicotina.
Pensando en un favor te solicitan,
te invitan más porque te miran bella,
y el rechazo entonces los incita
al insulto, al grito, a la querella.
Y te vas a tu hotel a dormir sola,
cuando ya la sociedad se desayuna
pidiendo que el cielo te responda
con amor y un rayito de luna.
Que el ser artista parece buena vida
mirando tan solo lo que asoma,
dentro de una mujer hay una niña,
con alma de querúbe y de paloma.
Por el largo desvelo que te mina,
con manos extendidas hacia el cielo,
entonas con tu alegre melodía
al mismo tiempo un ruego.
Y sonriendo para halago de los clientes
que van a divertirse a la cantina,
entonas lo que a ellos les agrade,
canciones que a veces te lastiman.
Se llena de apalusos tu alborada,
la ultima función siempre termina,
en mesas con copas derramadas
y cigarros de negra nicotina.
Pensando en un favor te solicitan,
te invitan más porque te miran bella,
y el rechazo entonces los incita
al insulto, al grito, a la querella.
Y te vas a tu hotel a dormir sola,
cuando ya la sociedad se desayuna
pidiendo que el cielo te responda
con amor y un rayito de luna.
Que el ser artista parece buena vida
mirando tan solo lo que asoma,
dentro de una mujer hay una niña,
con alma de querúbe y de paloma.
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