Rayito de luz que atraviesas mi ventana,
alegras mis días, pero al irte,
entristeces mis tardes al sol cerradas.
Rayito de luz que por un instante,
iluminas mi cara,
dime cuánto he de mimarte,
para que del sol no te caigas.
Rayito de luz, que eres etéreo y cálido,
¿Cómo agradecerte
lo que en mi pecho
estas haciendo?
Rayito de luz, no te me vayas,
deja que escuche la golondrina,
una vez más, cruzar mi ventana.
Rayito de luz, gracias por haberte quedado,
he visto la golondrina pasar,
y sin dudarlo sé que me he enamorado.
Por eso rayito de sol, no te preocupes más,
que encontré la luz que ahora me ha de guiar,
no tengas miedo y busca otra ventana,
porque gracias a ti, mis mañanas las desee mundanas.