Y cada noche,
lloro con cada estrella que se va.
¿Olvidar?
Como olvidar, si olvidar no es más
que poner los recuerdos en una profundidad falsa,
es más sencillo encontrarle el fin al reflejo
de dos espejos encontrados que olvidar.
¿Negarlo?
Negarlo es como negarme a respirar,
el mismo cuerpo lo impide.
Como negarme a sentir la sombra de la soledad,
como negar que cada lagrima
que derramo por él, son dagas
resbalando de mis ojos y rasgando mis mejillas.
¿Y del amor?
Del amor solo siento la pesadez,
la pesadez que cargo cada mañana.
Del amor, solo quedo la certeza de la incertidumbre.
Del bendito amor solo quedo su fantasma.
De mí, de mí no quedo más que un suspiro
perdido en el susurro del viento.
lloro con cada estrella que se va.
¿Olvidar?
Como olvidar, si olvidar no es más
que poner los recuerdos en una profundidad falsa,
es más sencillo encontrarle el fin al reflejo
de dos espejos encontrados que olvidar.
¿Negarlo?
Negarlo es como negarme a respirar,
el mismo cuerpo lo impide.
Como negarme a sentir la sombra de la soledad,
como negar que cada lagrima
que derramo por él, son dagas
resbalando de mis ojos y rasgando mis mejillas.
¿Y del amor?
Del amor solo siento la pesadez,
la pesadez que cargo cada mañana.
Del amor, solo quedo la certeza de la incertidumbre.
Del bendito amor solo quedo su fantasma.
De mí, de mí no quedo más que un suspiro
perdido en el susurro del viento.
RRI