Galo Roldós Garcés
Poeta asiduo al portal
¿Reabrir la investigación? ¿Para qué?
Articulo publicado en el Diario El Universo, por el Ab. León Roldós Aguilera, el dia 03 de Junio del 2013.
Sobre El documental La muerte de Jaime Roldós Aguilera (+).
Un día del año 2000, en Madrid, Santiago Roldós Bucaram, entonces residiendo
en esa ciudad, me conversó de la propuesta de Manolo Sarmiento que desde el cine
documental se retome el tema de la tragedia aérea del 24 de mayo de 1981, en que
murieron sus padres Jaime y Marta y sus compañeros en el avión presidencial.
Manolo coincidía con Santiago igual que sus hermanas Martha y Diana que
desde la política, antecedentes y hechos posteriores en muy buena parte
ciertos generaron elucubraciones, y estas por el riesgo de ser
distorsionantes llevaron a un tácito pacto de inmovilizar la investigación.
El compromiso que Manolo asumió con Santiago que luego lo ejecutó con
Lisandra Rivera fue que para nada agregaría ficción a los hechos demostrables,
a los documentos que accedería, a los testimonios que recibiría y a las
investigaciones que realizaría.
A su vez, Martha, Diana y Santiago resolvieron que el trabajo intelectual y
material de Manolo y Lisandra sería de los dos, y que no se debía considerar que
su producción iba a estar condicionada a vetos o correcciones.
Los tres hermanos honraban así un principio que caracterizó a su padre, el de
la libertad que debe garantizarse a todo ser humano para pensar, escribir,
actuar y llegar a conclusiones, sin imponérselas, facilitándosele eso sí todos
los insumos posibles para aquello. Las personas que renuncian a su libertad así
definida para ser solo ejecutores de los que otros piensan o se someten a su
censura, más que a la libertad están renunciando a su dignidad.
En mi caso me comprometí a entregar toda la información y el material que
había conservado y acumulado por décadas.
El documental se ha presentado en Quito, Guayaquil, Cuenca y Manta,
movilizando a miles de personas y ha motivado que se multipliquen los
pronunciamientos por la reapertura de la investigación sobre la tragedia
aérea.
El domingo 19 de mayo del 2013, el ministro fiscal, doctor Galo Chiriboga,
colaborador del gobierno de Jaime, en la Intendencia de Policía de Pichincha
concurrió en la tarde a ver el documental. En el foro que se abrió como es
práctica en esas presentaciones intervinieron ciudadanos que le requirieron al
doctor Chiriboga que reabra la investigación y él señaló que quería conocer la
opinión de la familia Roldós. He conversado con él y expreso públicamente mi
opinión.
Quizás récord Guinnes
La investigación formal de la Junta de Investigaciones de Accidentes (JIA) de
la Fuerza Aérea Ecuatoriana se publicó el 3 de junio de 1981, a diez días de la
tragedia. Entonces, inmediatamente, afirmé y decenas de ocasiones lo he
repetido que el informe que salió de la JIA fue elaborado con ligereza para
solo tratar de darle una explicación al pueblo ecuatoriano. Por eso aquello del
récord Guinnes.
Se violentaron elementales prácticas éticas y jurídicas, que en el caso era
la actuación del juez y la Fiscalía penal para que se realicen diligencias y las
pericias del caso. Sobre todo, debía protegerse evidencias postsiniestro y la
cadena de custodia de las partes y piezas del avión.
El informe de la USAF, de agosto 17 a agosto 24 de 1981 para validar el de
la JIA, tuvo sus mismos vicios de ligereza y falta de idoneidad.
Luego, trabajaron dos comisiones legislativas, pero ya se había arrasado con
vestigios e indicios. En la primera se recibió el informe de la Policía de
Zúrich de que habrían estado apagadas las turbinas al momento de la colisión del
avión y su inmediata explosión.
El mando militar envió las turbinas al fabricante canadiense
Pratt&Whitney, violentando el principio ético y procesal que no puede ser
perito ni manipular partes y piezas quien deba responder en caso de que lo
acusado sea cierto.
¿Qué es posible investigar a la fecha?
En lo material, todo quedó desmantelado y manipulado, sin respeto a lo que
debió ser la cadena de custodia.
Sobre circunstancias anteriores y de hechos posteriores es posible obtener
información que en procesos anteriores solo se la obtuvo parcialmente.
Fue evidente y soy testigo presencial el cuestionamiento del presidente
Roldós a actuaciones del almirante Raúl Sorroza, entonces jefe del Estado Mayor
Conjunto y después de la tragedia del ministro de Defensa Nacional.
Recién he conocido la versión de la economista Teresa Minuche de que Jaime
habría tenido listo el decreto ejecutivo de remoción de Sorroza.
Fue evidente lo que significó el cambio de la administración Carter a la de
Reagan. La nueva consigna fue privilegiar la relación con los gobiernos
militares y los sometidos al poder militar, mientras Carter había cuestionado
las violaciones a los derechos humanos bajo esos gobiernos. Entre estos, los de
Argentina y El Salvador. Para ello, se escogió a un experto en operaciones de
inteligencia, Thomas O. Enders, que su discurso lo resumía en no permitiremos
otro Vietnam en Centro América, en cuestionamiento a la derrota sufrida por
Estados Unidos en el país asiático, porque allá no se enfrentaron contra solo un
ejército, sino contra un pueblo.
Enders visitó a Jaime en Houston, días antes de ser nominado para secretario
adjunto para América Latina, abril de 1981, y entonces el presidente percibió la
precipitación de riesgos en la región.
Es evidente que para el militarismo dominante en la región, Jaime era voz y
convocatoria imposible de callar.
Y en eso no solo estaban la administración Reagan y los gobiernos
centroamericanos, sino también los de los países garantes del Protocolo de Río
de Janeiro, Chile, Argentina y Brasil, entente fascista en el Cono Sur.
¿Derechos humanos con sesgos ideológicos?
Esto equivaldría a desconocerlos.
Los totalitarismos fascistas excluyen a sus contradictores, socialistas y
otros, porque los tachan de ser subversivos.
Los totalitarismos que asumen discursos de izquierda hacen lo mismo para
perseguir a sus contradictores, y no solo a los de otra ideología, sino a
sectores con quienes compartieron consignas y acciones, para desde el poder
tacharlos de subversivos y terroristas.
Validar derechos humanos colectivos para nada justifica atropellar derechos
humanos de las personas individuales o singularizadas.
Por derechos humanos sin sesgos ideológicos es la lucha de la humanidad y fue
el compromiso de Jaime Roldós.
Articulo publicado en el Diario El Universo, por el Ab. León Roldós Aguilera, el dia 03 de Junio del 2013.
Sobre El documental La muerte de Jaime Roldós Aguilera (+).
Un día del año 2000, en Madrid, Santiago Roldós Bucaram, entonces residiendo
en esa ciudad, me conversó de la propuesta de Manolo Sarmiento que desde el cine
documental se retome el tema de la tragedia aérea del 24 de mayo de 1981, en que
murieron sus padres Jaime y Marta y sus compañeros en el avión presidencial.
Manolo coincidía con Santiago igual que sus hermanas Martha y Diana que
desde la política, antecedentes y hechos posteriores en muy buena parte
ciertos generaron elucubraciones, y estas por el riesgo de ser
distorsionantes llevaron a un tácito pacto de inmovilizar la investigación.
El compromiso que Manolo asumió con Santiago que luego lo ejecutó con
Lisandra Rivera fue que para nada agregaría ficción a los hechos demostrables,
a los documentos que accedería, a los testimonios que recibiría y a las
investigaciones que realizaría.
A su vez, Martha, Diana y Santiago resolvieron que el trabajo intelectual y
material de Manolo y Lisandra sería de los dos, y que no se debía considerar que
su producción iba a estar condicionada a vetos o correcciones.
Los tres hermanos honraban así un principio que caracterizó a su padre, el de
la libertad que debe garantizarse a todo ser humano para pensar, escribir,
actuar y llegar a conclusiones, sin imponérselas, facilitándosele eso sí todos
los insumos posibles para aquello. Las personas que renuncian a su libertad así
definida para ser solo ejecutores de los que otros piensan o se someten a su
censura, más que a la libertad están renunciando a su dignidad.
En mi caso me comprometí a entregar toda la información y el material que
había conservado y acumulado por décadas.
El documental se ha presentado en Quito, Guayaquil, Cuenca y Manta,
movilizando a miles de personas y ha motivado que se multipliquen los
pronunciamientos por la reapertura de la investigación sobre la tragedia
aérea.
El domingo 19 de mayo del 2013, el ministro fiscal, doctor Galo Chiriboga,
colaborador del gobierno de Jaime, en la Intendencia de Policía de Pichincha
concurrió en la tarde a ver el documental. En el foro que se abrió como es
práctica en esas presentaciones intervinieron ciudadanos que le requirieron al
doctor Chiriboga que reabra la investigación y él señaló que quería conocer la
opinión de la familia Roldós. He conversado con él y expreso públicamente mi
opinión.
Quizás récord Guinnes
La investigación formal de la Junta de Investigaciones de Accidentes (JIA) de
la Fuerza Aérea Ecuatoriana se publicó el 3 de junio de 1981, a diez días de la
tragedia. Entonces, inmediatamente, afirmé y decenas de ocasiones lo he
repetido que el informe que salió de la JIA fue elaborado con ligereza para
solo tratar de darle una explicación al pueblo ecuatoriano. Por eso aquello del
récord Guinnes.
Se violentaron elementales prácticas éticas y jurídicas, que en el caso era
la actuación del juez y la Fiscalía penal para que se realicen diligencias y las
pericias del caso. Sobre todo, debía protegerse evidencias postsiniestro y la
cadena de custodia de las partes y piezas del avión.
El informe de la USAF, de agosto 17 a agosto 24 de 1981 para validar el de
la JIA, tuvo sus mismos vicios de ligereza y falta de idoneidad.
Luego, trabajaron dos comisiones legislativas, pero ya se había arrasado con
vestigios e indicios. En la primera se recibió el informe de la Policía de
Zúrich de que habrían estado apagadas las turbinas al momento de la colisión del
avión y su inmediata explosión.
El mando militar envió las turbinas al fabricante canadiense
Pratt&Whitney, violentando el principio ético y procesal que no puede ser
perito ni manipular partes y piezas quien deba responder en caso de que lo
acusado sea cierto.
¿Qué es posible investigar a la fecha?
En lo material, todo quedó desmantelado y manipulado, sin respeto a lo que
debió ser la cadena de custodia.
Sobre circunstancias anteriores y de hechos posteriores es posible obtener
información que en procesos anteriores solo se la obtuvo parcialmente.
Fue evidente y soy testigo presencial el cuestionamiento del presidente
Roldós a actuaciones del almirante Raúl Sorroza, entonces jefe del Estado Mayor
Conjunto y después de la tragedia del ministro de Defensa Nacional.
Recién he conocido la versión de la economista Teresa Minuche de que Jaime
habría tenido listo el decreto ejecutivo de remoción de Sorroza.
Fue evidente lo que significó el cambio de la administración Carter a la de
Reagan. La nueva consigna fue privilegiar la relación con los gobiernos
militares y los sometidos al poder militar, mientras Carter había cuestionado
las violaciones a los derechos humanos bajo esos gobiernos. Entre estos, los de
Argentina y El Salvador. Para ello, se escogió a un experto en operaciones de
inteligencia, Thomas O. Enders, que su discurso lo resumía en no permitiremos
otro Vietnam en Centro América, en cuestionamiento a la derrota sufrida por
Estados Unidos en el país asiático, porque allá no se enfrentaron contra solo un
ejército, sino contra un pueblo.
Enders visitó a Jaime en Houston, días antes de ser nominado para secretario
adjunto para América Latina, abril de 1981, y entonces el presidente percibió la
precipitación de riesgos en la región.
Es evidente que para el militarismo dominante en la región, Jaime era voz y
convocatoria imposible de callar.
Y en eso no solo estaban la administración Reagan y los gobiernos
centroamericanos, sino también los de los países garantes del Protocolo de Río
de Janeiro, Chile, Argentina y Brasil, entente fascista en el Cono Sur.
¿Derechos humanos con sesgos ideológicos?
Esto equivaldría a desconocerlos.
Los totalitarismos fascistas excluyen a sus contradictores, socialistas y
otros, porque los tachan de ser subversivos.
Los totalitarismos que asumen discursos de izquierda hacen lo mismo para
perseguir a sus contradictores, y no solo a los de otra ideología, sino a
sectores con quienes compartieron consignas y acciones, para desde el poder
tacharlos de subversivos y terroristas.
Validar derechos humanos colectivos para nada justifica atropellar derechos
humanos de las personas individuales o singularizadas.
Por derechos humanos sin sesgos ideológicos es la lucha de la humanidad y fue
el compromiso de Jaime Roldós.
Las personas que renuncian a su libertad para ser solo ejecutores de los que
otros piensan o se someten a su censura, más que a la libertad están renunciando
a su dignidad.
PD: Este articulo que fue escrito por el Ab. León Roldós Aguilera en el Diario el Universo el día 03 de Junio del año 2013, yo Galo Roldós Garcés, me he tomado la libertad de reproducirlo textualmente para hacer una entrega a el foro "Mundo Poesía", en su espacio de Bandeja del Escritor, por considerarlo digno de hacerlo llegar a un publico mas amplio y diverso del que ya fue considerado en sus lecturas. G.R.G.otros piensan o se someten a su censura, más que a la libertad están renunciando
a su dignidad.