gabein des leise
Poeta asiduo al portal
Por praderas verdes y cielos grises, casi negros
caminaba mi alma cogida de mi mano
mientras recordaba tiempos donde de mi brazo circulabas,
riendo con esa infinita sonrisa,
que produjo miles de noches de insomnio,
porque las palabras de mi cuerpo salían; en poeta me había convertido.
Eras tú mi amado, el cielo adulaciones te lanzaba
Y tus oídos eran sordos a palabras que no fueran las mías.
¿Qué ha pasado contigo amado mío?
Hoy la lluvia golpea mi ventana, los rayos distraen mi sombra
Y el viento hace más agreste el calor de mis venas solitarias.
¿Por qué te has ido amado mío?
Las hadas de oscuros castillos, devoran cada noche mis labios consumidos
Por la falta de la miel de tus besos.
Ellas se han convertido en Circe, brujas de mi desagracia.
No te tengo aquí, sentado a mi lado con tu cuerpo glorioso
Tus manos blancas y tu cabello tempestuoso, rebelde y encantador.
Oh! Maldita sea, mi alma, mi alma; corre a tus brazos
Es toda tuya, es eterna, es sublime, ella no muere
Como no muere mi deseo, mi pasión y mi amor por ti.
Oh! Amado mío.
Pitonisas de mis sueños, decidme si el volverá
Oh! Ángel oscuro, ángel divino; regaladme un deseo más
No quiero vivir sin el, mátame si el no vuelve más.
Para que mi alma quede entre sus venas al pasar
Por los caminos que junto recorrimos e hicimos nuestros.
Porque las llanuras en vasallos a nuestros pies se sublevaron
Porque de las nubes no caía lluvia, sino diamantes
Para adornar su perfección y mi esbelta figura.
Júrame hoy cielo eterno, que no olvidará mis palabras
Porque la pluma en mis manos escribirá por siempre sola
Invadida de recuerdos, guiada por las piezas rotas de mi espíritu.
Juli Paola Espinel Arias.