mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Recibes mis caricias...
puedes sentir mis caricias...
Traviesas y quisquillosas
se sueltan de mis manos
siempre tersas y cuidadas
como ampolleta repleta
de armoniosas carcajadas...
coquetas van, se zambullen
en tu blanco paredón
y un milagro caluroso
emerge con gran tesón.
Y te jactas de mi compañía de pan,
atorada en un remanso,
de tu lóbrego mirar...
y quisieras olvidarme
a la vuelta de la esquina
donde juntos se pasean
la verdad y las mentiras;
pero luego te arrepientes,
si recibes mis caricias...
y el ser, se vuelve liviano,
como bocanadas suaves
compartidas en silencio,
sin remilgos ni malicias...
y te alegras cuando llegan
con sus gajos de ternura,
esquivando los peligros
atraviesan la espesura,
entonces ellas sonríen,
porque a ti llegan seguras.
Mis caricias, hacen fiesta,
siendo ajenas, siguen puras...
puedes sentir mis caricias...
Traviesas y quisquillosas
se sueltan de mis manos
siempre tersas y cuidadas
como ampolleta repleta
de armoniosas carcajadas...
coquetas van, se zambullen
en tu blanco paredón
y un milagro caluroso
emerge con gran tesón.
Y te jactas de mi compañía de pan,
atorada en un remanso,
de tu lóbrego mirar...
y quisieras olvidarme
a la vuelta de la esquina
donde juntos se pasean
la verdad y las mentiras;
pero luego te arrepientes,
si recibes mis caricias...
y el ser, se vuelve liviano,
como bocanadas suaves
compartidas en silencio,
sin remilgos ni malicias...
y te alegras cuando llegan
con sus gajos de ternura,
esquivando los peligros
atraviesan la espesura,
entonces ellas sonríen,
porque a ti llegan seguras.
Mis caricias, hacen fiesta,
siendo ajenas, siguen puras...