Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
LLevo en mi dedo un anillo
que reflejó tu mirada muchas veces,
ahora es mudo testigo sin brillo
de lo que acontece en estos días grises.
Yo de amarte no me he olvidado,
y aunque ahora tus ojos no brillen en él,
tu vives en todo lo que me has dado,
te llevo sin remedio cosida a mi piel.
No es tristeza lo que me embarga
sino incomprensión por tu traición,
para acarrear esta pesada carga
he tenido que reciclar mi corazón.
que reflejó tu mirada muchas veces,
ahora es mudo testigo sin brillo
de lo que acontece en estos días grises.
Yo de amarte no me he olvidado,
y aunque ahora tus ojos no brillen en él,
tu vives en todo lo que me has dado,
te llevo sin remedio cosida a mi piel.
No es tristeza lo que me embarga
sino incomprensión por tu traición,
para acarrear esta pesada carga
he tenido que reciclar mi corazón.