Michel Manilva
Poeta recién llegado
Qué infierno tan crudo
el que tengo por morada
todo por quedarme mudo
y no tenerte enamorada.
Ya no escucho aquella risa
que alegra mis motivos
los encuentros tan furtivos
que inhibían toda prisa.
perdóname el silencio
que apagó siempre mi voz
el maldito silencio
que irumpía siempre atroz...
pero ahora que lo pienso
ya no estoy más con vos.