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Recordando a Salvador -salgomanzano- en su primer aniversario luctuoso
Lloraré el amor de mi ali de salvador cuando el sol va cayendo..., cuando bajan las sombras de los altos montes, cuando el sol nace entre partos de dioses, cuando el alba despunta por los olivares, cuando la noche asoma cálida, ferviente -amado y amada se consumen en la alcoba, ardidamente-, cuando las estrellas titilan, rielando sobre las olas, cuando la luz se convierte en sombra por la vasta llanura, cuando duele el dolor interior; lloraré, -por no tener lo que quiero- lloraré para verter el cuenco de lágrimas salobres, llorará el hondón del pecho que de amor siento -Machado lloró a su Leonor, santa Mónica lloró por la conversión del hijo-. Cuando las nubes pastorean azules, cuando la lluvia moja las calles, cuando el viento azota los árboles, cuando la nieve blanquea los pechos de la sierra, cuado el rocío es luciérnaga matinal, cuando el otoño viste amarillos, cuando el Céfiro acuna la hierba de los prados; lloraré, -el amor por el amor de ali- lloraré: se me rompen las telas del sentimiento -he visto morirse de sentimiento por amor- echando la lluvia del corazón, lloaré las noches en vela, lloraré el despertar del día, lloraré el punzón de la soledad, lloraré: que los recuerdos se agolpan -un amor mexicano de una amada azteca de una linda mexicanita: ella es mi ali en -Mundo Poesía- quedan los sabores de mi Ali: la dulce poetisa de mis entretelas: que me ama somos como Eloísa y Abelardo -de novela- o como Cumbres Borrascosas, -amores de pasión- esplendor sobre la hierba-, es ella para mí. lloraré la pérdida de un amor amoroso, lloraré la dicha que pude tener, y no tuve lloraré la distancia que se alejó... lloraré los ahogos que hacen levantar los hipos entrecortados. Cuando el río corre por entre los juncos, cuando el arrebol irisa el arcoíris, cuando el día se va apagando, cuando hay nocturno bajo la acacia -pasión de bocas entrelazadas, palabras de "un te quiero", caricias cuerpo adentro: se están dando el amor-; lloraré, por ella -mi ali porque no la tengo conmigo- lloraré lo que vino y se fue, lloraré el vacío de un calor humano filial, lloraré la tristeza, lloraré lágrimas que lavan las entretelas del pecho -hablan los interiores a grito callado: tormenta seca de sufrimientos-, lloraré: sí -también los hombres lloran- Y por ti, dulce ali he llorado demasiado. Salvador Úbeda 29-08-2012- Calle nueva… el amor de ali y salva Aires de España eclesial
la abanican.
Neones la iluminan.
Bellezas la pasean.
En derredor de un velador
el café humea -Alicia y Salva se acarician,
se miran, se aman: las manos se acarician-.
Bulliciosa, de día: se abre el comercio, se abre la vida...
El taconeo femenino de Alicia…
Un acordeón suena música vieja.
La noche se va echando encima...
Las farolas la iluminan
Un río de pensamientos
la moja.
Se descuelga el son de la campana:
es el reloj de la Plaza Vieja.
Un helado el interior enfría
-Alicia y Salva se besan:
testigo, la Heladería Eva… en Úbeda
Destellos luminosos la llamean.
Se levantan, cogidos del brazo,
la calle siente
que el amor de México y España
recrean la espaciosa
Calle Nueva-
Por los cerros -cerros que nadie verá-
cabalgando la luna va. ‘como amo a mi mexicana Alicia’
-Úbeda13 octubre 2011 salvador- DIEZ MIL KILOMETROS… Para mi alicia Diez mil kilómetros me aíslan de tus manos -caricias por toda mi piel- Diez mil kilómetros me encarcelan de no ver tu presencia física dulce ali paseando a orillas del Genil, subiendo por los jardines de la Alhambra, derramando el mutuo querer. Diez mil kilómetros separan el perfume Que de tu clavel emana. Diez mil kilómetros me separan de no tener cada noche entre las sábanas de seda el calor de tu cuerpo entre mis brazos Diez mil kilómetros hacen imposible que viertas tus amores, y yo este en tus brazos, que disfrute el placer en ti, de que entres en mí, de que recuestes en las cimas de mis montes, de que la seda de mis columnas sientan el suave roce de tus manos, de que el mis senos tiemblen al contacto de tu piel, de que el cauce labial no sienta el aire de tus labios ni la caricia de tus dedos el brote de mi huerto ni la seda de tu cuerpo con suavidad la toque con la yema de mis dedos ni mis senos sientan ese placer que deseo Diez mil kilómetros alejan el entrelazarse los labios, entrelazarse las bocas, entrelazarse los desnudos, sintiendo todo el calor de tu cuerpo en mí, acariciada por la brisa de tu cuerpo dispuesto para mi. Diez mil kilómetros hacen de mi tormento la agonía del vivir sin ti, en ti, se quedan mis sueños y mis anhelos de tenerte para siempre … Salvador 16’5’12’ Granada Amor enamorado para mi dulce ali de salvador En la distancia te imagino y siento, en la distancia vienes a mi lado, en la distancia de ti enamorado, en la distancia alegre el sentimiento...
A ti ali, me llevan poemas de viento, a ti se me acerca el rimar amado, a ti mi corazón enfervorizado, para ti el aire de mi pensamiento.
No hay labios entre las rejas del amor.- tuyo y mío- Dentro de mí se vierten los sentires, que no serán ungidos por el beso...
Paseando jardines de color, aromáticos me brotan decires melódicos, rimados -hoy cuán preso-.
De mí se escapa un ansia enamorada. Noto que se adentra en mi sentimiento. Se me mete en mí y te hago el ardimiento en la suavidad de noche estrellada...
Felicidad me viene, entrada en mi corazón de apasionamiento tu labio escrito, dulce, que yo siento en mis ríos de vena engalanada
en las noches de estrellas, de fulgor, enamorado de ardiente pasión: fogoso arder de amor querido, sano,
de llama ígnea que trae el calor: las ascuas de celajes del hondón de mi pecho que brota tan galano...
-salvador 22-12-10 Granada- Calla y escucha dulce ali Calla y escucha mi voz: Alicia, la voz acariciante, la voz que aviva el querer que te envío de mis labios, mi dulce Ali, la voz que suspira ayes de cálidos besos de amor-por ti-. Calla y escucha el musitar de palabras que calientan la ilusión, echando la sedosidad de ardimiento en aromas de flor. Calla y escucha los decires enmelados que resbalan la hondura del torrente amoroso, que llevo a raudales, vertido por el valle de tus montículos. Calla y escucha los latidos que ausentes te vivieron entre las rejas del corazón. -Por ti dulce ali- Calla y escucha, sentada bajo la enramada del ruiseñor, los ardores de mi pasión. No debes quererme, pero me quieres, como yo a ti. Calla y escucha, reclinada sobre el hombro, cual flor tronchada y transida, del labio el beso que me sale hecho fragua, que te ofrezco encendido desde la distancia. Esta distancia, que nos ata a amarnos. Calla y escucha el reír del río, unido al calor ardiente del pecho enamorado, que muere sintiendo el rico placer en el regazo del fuego que siento por vos, Alicia, flor de mi pasión... -Siempre mía siempre tuyo ali-
(Salvador- desde Barcelona 14-12-2011)
Cielo estrellado… para mi diosa azteca Alicia .
Cielo estrellado, -en tus ojos- noche caliente, mexicana,- con mi azteca- riela la luna sobre el mar, se abre la rosa de tus labios -pasión dulzura-. Sentimos ali Apoyada en mi hombro, rosa tronchada, blusa entreabierta, pasando suavemente la yema de mis dedos por las tiesas puntitas de tu esponjoso seno. Sonríes… ali mía. a la mirada de mis ojos que en los tuyos se posan.... Paseando entre besos, abrazos y caricias -la noche entra, el amor goza-. (Contigo ali) El aire levanta el vuelo de tu falda, arremanga el pudor de tus enaguas. En callejón sin luna enterramos del pecado el pudor, abrimos el jardín de las delicias. El amor se abre, el amor entra, hasta bebernos beso a beso la esencia líquida. Machu Pichu encima, el dios azteca mira. Quiero llenarte ahorita de aliento abrasador, entre mis brazos, tu boca mía dulce Alicia. (Clavel y rosa derraman esencias...). -Nos hemos amado dulce ali-
-En noche México española nos hemos amado ali- -Salvador 11-7- 11- Granada España
Amar me lleva a ti, que amor yo siento
-¿qué amándome eres tú? - No me lo creo.
Cuán ardiente te escribe mi deseo;
mas, no hablas, te me vas de mi ardimiento.
Va a ti tanto amor en mi abrasamiento,
que te quiero -¡y eso que no te veo!-
La brisa me quema, cuando paseo,
viniéndome tal enamoramiento,
que hierve -no te veo ,pero te quiero-
mi sed a ti -tú, felicidad mía-, Alicia mía-
que el decir de mi poema te envía
la pasión por Internet: verdadero –de mi ali contigo-
querer de mis ansias ardientes, vivas,
no pudiendo vivir sin que me escribas…
-de tu amor estoy lleno amada mía, ali mía-
Recuerdo del día que platicamos a las 3am
Por la vídeo llamada amándonos apasionadamente
querida, Alicia, en estos casos no hay mucho por decir, pero sí dejarte un gran y profundo abrazo en la distancia!! Has elegido unos poemas maravillosos de amor que te lo ha dedicado y que para ti serán una gran reliquia del amor que han sentido ambos!! Te quiero y te admiro por ese AMOR que aún vive en tu corazón y que seguro en el alma de Salvador desde donde quiera que esté, también te seguirá amando!!! ::::
Lloraré el amor de mi ali de salvador cuando el sol va cayendo..., cuando bajan las sombras de los altos montes, cuando el sol nace entre partos de dioses, cuando el alba despunta por los olivares, cuando la noche asoma cálida, ferviente -amado y amada se consumen en la alcoba, ardidamente-, cuando las estrellas titilan, rielando sobre las olas, cuando la luz se convierte en sombra por la vasta llanura, cuando duele el dolor interior; lloraré, -por no tener lo que quiero- lloraré para verter el cuenco de lágrimas salobres, llorará el hondón del pecho que de amor siento -Machado lloró a su Leonor, santa Mónica lloró por la conversión del hijo-. Cuando las nubes pastorean azules, cuando la lluvia moja las calles, cuando el viento azota los árboles, cuando la nieve blanquea los pechos de la sierra, cuado el rocío es luciérnaga matinal, cuando el otoño viste amarillos, cuando el Céfiro acuna la hierba de los prados; lloraré, -el amor por el amor de ali- lloraré: se me rompen las telas del sentimiento -he visto morirse de sentimiento por amor- echando la lluvia del corazón, lloaré las noches en vela, lloraré el despertar del día, lloraré el punzón de la soledad, lloraré: que los recuerdos se agolpan -un amor mexicano de una amada azteca de una linda mexicanita: ella es mi ali en -Mundo Poesía- quedan los sabores de mi Ali: la dulce poetisa de mis entretelas: que me ama somos como Eloísa y Abelardo -de novela- o como Cumbres Borrascosas, -amores de pasión- esplendor sobre la hierba-, es ella para mí. lloraré la pérdida de un amor amoroso, lloraré la dicha que pude tener, y no tuve lloraré la distancia que se alejó... lloraré los ahogos que hacen levantar los hipos entrecortados. Cuando el río corre por entre los juncos, cuando el arrebol irisa el arcoíris, cuando el día se va apagando, cuando hay nocturno bajo la acacia -pasión de bocas entrelazadas, palabras de "un te quiero", caricias cuerpo adentro: se están dando el amor-; lloraré, por ella -mi ali porque no la tengo conmigo- lloraré lo que vino y se fue, lloraré el vacío de un calor humano filial, lloraré la tristeza, lloraré lágrimas que lavan las entretelas del pecho -hablan los interiores a grito callado: tormenta seca de sufrimientos-, lloraré: sí -también los hombres lloran- Y por ti, dulce ali he llorado demasiado. Salvador Úbeda 29-08-2012- Calle nueva… el amor de ali y salva Aires de España eclesial
la abanican.
Neones la iluminan.
Bellezas la pasean.
En derredor de un velador
el café humea -Alicia y Salva se acarician,
se miran, se aman: las manos se acarician-.
Bulliciosa, de día: se abre el comercio, se abre la vida...
El taconeo femenino de Alicia…
Un acordeón suena música vieja.
La noche se va echando encima...
Las farolas la iluminan
Un río de pensamientos
la moja.
Se descuelga el son de la campana:
es el reloj de la Plaza Vieja.
Un helado el interior enfría
-Alicia y Salva se besan:
testigo, la Heladería Eva… en Úbeda
Destellos luminosos la llamean.
Se levantan, cogidos del brazo,
la calle siente
que el amor de México y España
recrean la espaciosa
Calle Nueva-
Por los cerros -cerros que nadie verá-
cabalgando la luna va. ‘como amo a mi mexicana Alicia’
-Úbeda13 octubre 2011 salvador- DIEZ MIL KILOMETROS… Para mi alicia Diez mil kilómetros me aíslan de tus manos -caricias por toda mi piel- Diez mil kilómetros me encarcelan de no ver tu presencia física dulce ali paseando a orillas del Genil, subiendo por los jardines de la Alhambra, derramando el mutuo querer. Diez mil kilómetros separan el perfume Que de tu clavel emana. Diez mil kilómetros me separan de no tener cada noche entre las sábanas de seda el calor de tu cuerpo entre mis brazos Diez mil kilómetros hacen imposible que viertas tus amores, y yo este en tus brazos, que disfrute el placer en ti, de que entres en mí, de que recuestes en las cimas de mis montes, de que la seda de mis columnas sientan el suave roce de tus manos, de que el mis senos tiemblen al contacto de tu piel, de que el cauce labial no sienta el aire de tus labios ni la caricia de tus dedos el brote de mi huerto ni la seda de tu cuerpo con suavidad la toque con la yema de mis dedos ni mis senos sientan ese placer que deseo Diez mil kilómetros alejan el entrelazarse los labios, entrelazarse las bocas, entrelazarse los desnudos, sintiendo todo el calor de tu cuerpo en mí, acariciada por la brisa de tu cuerpo dispuesto para mi. Diez mil kilómetros hacen de mi tormento la agonía del vivir sin ti, en ti, se quedan mis sueños y mis anhelos de tenerte para siempre … Salvador 16’5’12’ Granada Amor enamorado para mi dulce ali de salvador En la distancia te imagino y siento, en la distancia vienes a mi lado, en la distancia de ti enamorado, en la distancia alegre el sentimiento...
A ti ali, me llevan poemas de viento, a ti se me acerca el rimar amado, a ti mi corazón enfervorizado, para ti el aire de mi pensamiento.
No hay labios entre las rejas del amor.- tuyo y mío- Dentro de mí se vierten los sentires, que no serán ungidos por el beso...
Paseando jardines de color, aromáticos me brotan decires melódicos, rimados -hoy cuán preso-.
De mí se escapa un ansia enamorada. Noto que se adentra en mi sentimiento. Se me mete en mí y te hago el ardimiento en la suavidad de noche estrellada...
Felicidad me viene, entrada en mi corazón de apasionamiento tu labio escrito, dulce, que yo siento en mis ríos de vena engalanada
en las noches de estrellas, de fulgor, enamorado de ardiente pasión: fogoso arder de amor querido, sano,
de llama ígnea que trae el calor: las ascuas de celajes del hondón de mi pecho que brota tan galano...
-salvador 22-12-10 Granada- Calla y escucha dulce ali Calla y escucha mi voz: Alicia, la voz acariciante, la voz que aviva el querer que te envío de mis labios, mi dulce Ali, la voz que suspira ayes de cálidos besos de amor-por ti-. Calla y escucha el musitar de palabras que calientan la ilusión, echando la sedosidad de ardimiento en aromas de flor. Calla y escucha los decires enmelados que resbalan la hondura del torrente amoroso, que llevo a raudales, vertido por el valle de tus montículos. Calla y escucha los latidos que ausentes te vivieron entre las rejas del corazón. -Por ti dulce ali- Calla y escucha, sentada bajo la enramada del ruiseñor, los ardores de mi pasión. No debes quererme, pero me quieres, como yo a ti. Calla y escucha, reclinada sobre el hombro, cual flor tronchada y transida, del labio el beso que me sale hecho fragua, que te ofrezco encendido desde la distancia. Esta distancia, que nos ata a amarnos. Calla y escucha el reír del río, unido al calor ardiente del pecho enamorado, que muere sintiendo el rico placer en el regazo del fuego que siento por vos, Alicia, flor de mi pasión... -Siempre mía siempre tuyo ali-
(Salvador- desde Barcelona 14-12-2011)
Cielo estrellado… para mi diosa azteca Alicia .
Cielo estrellado, -en tus ojos- noche caliente, mexicana,- con mi azteca- riela la luna sobre el mar, se abre la rosa de tus labios -pasión dulzura-. Sentimos ali Apoyada en mi hombro, rosa tronchada, blusa entreabierta, pasando suavemente la yema de mis dedos por las tiesas puntitas de tu esponjoso seno. Sonríes… ali mía. a la mirada de mis ojos que en los tuyos se posan.... Paseando entre besos, abrazos y caricias -la noche entra, el amor goza-. (Contigo ali) El aire levanta el vuelo de tu falda, arremanga el pudor de tus enaguas. En callejón sin luna enterramos del pecado el pudor, abrimos el jardín de las delicias. El amor se abre, el amor entra, hasta bebernos beso a beso la esencia líquida. Machu Pichu encima, el dios azteca mira. Quiero llenarte ahorita de aliento abrasador, entre mis brazos, tu boca mía dulce Alicia. (Clavel y rosa derraman esencias...). -Nos hemos amado dulce ali-
-En noche México española nos hemos amado ali- -Salvador 11-7- 11- Granada España
Amar me lleva a ti, que amor yo siento
-¿qué amándome eres tú? - No me lo creo.
Cuán ardiente te escribe mi deseo;
mas, no hablas, te me vas de mi ardimiento.
Va a ti tanto amor en mi abrasamiento,
que te quiero -¡y eso que no te veo!-
La brisa me quema, cuando paseo,
viniéndome tal enamoramiento,
que hierve -no te veo ,pero te quiero-
mi sed a ti -tú, felicidad mía-, Alicia mía-
que el decir de mi poema te envía
la pasión por Internet: verdadero –de mi ali contigo-
querer de mis ansias ardientes, vivas,
no pudiendo vivir sin que me escribas…
-de tu amor estoy lleno amada mía, ali mía-
Recuerdo del día que platicamos a las 3am
Por la vídeo llamada amándonos apasionadamente
Muchas gracias mi dulce amiga...gracias!! porque todo lo que nos compartes es tu gran Tesoro, el Baúl que contiene la magia de la Entrega... su Amor vibrante y eterno...
Te abrazo el alma por siempre!