Alegrarse por un sueño, melancólico...
-¡Estuviste con ella otra vez!
Tocaste ese cuerpo,
miraste esos ojos que ya no recordabas,
escuchaste esa voz mezclada con ternura,
y sonreíste mientras tomabas sus manos.
¿Recuerdas esa sensación de infinidad?
Cuando los árboles bailaban
junto con sus besos...
Cuando tu deseo estaba ya cumplido,
y te entregabas en forma de agradecimiento.
...pero solo fue un sueño
que desaparece como cualquier otro.
-Pero...
¿Y si ella estuviese soñando lo mismo?
Un sueño de uno es solo un sueño.
Un sueño de dos es una realidad.
-¡Estuviste con ella otra vez!
Tocaste ese cuerpo,
miraste esos ojos que ya no recordabas,
escuchaste esa voz mezclada con ternura,
y sonreíste mientras tomabas sus manos.
¿Recuerdas esa sensación de infinidad?
Cuando los árboles bailaban
junto con sus besos...
Cuando tu deseo estaba ya cumplido,
y te entregabas en forma de agradecimiento.
...pero solo fue un sueño
que desaparece como cualquier otro.
-Pero...
¿Y si ella estuviese soñando lo mismo?
Un sueño de uno es solo un sueño.
Un sueño de dos es una realidad.