Es la herida que más me duele.
Una brecha que jamás cicatriza.
Un tatuaje bordado hasta la muerte.
Infectados recuerdos presiden mi vida.
Alma enamorada de un sueño adolescente.
Ojos que lloran el amor de un príncipe.
Manos unidas por la palabra siempre.
Labios que besan y te quiero dicen.
Mi imaginación romántica creó esta historia.
En su día, en su tiempo, aquel año,
en que yo, infeliz de mí te quería,
y nunca supiste ni sabrás cuánto.
Te vas de mi lado y te echo de menos.
Pero mi mente susurra: "es lo mejor".
Te veo y mi corazón se cubre de miedo
ante la voz que dice: "no seas tú quien mate el amor".
Y no lo mataré.
Será el tiempo quien lo haga.
Será un amor quien reemplace a otro amor.
Será el presente quien borre el pasado
y el hoy abrirá el mañana hacia la esperanza.