Maria Laura Del Aquila
Poeta veterano y reconocido en el portal.
A veces juego a recordarte
Y no me da trabajo
Besar tus ojos, tus manos y tu boca.
Me pierdo en un abrazo fuerte
Y mis ganas no resultan pocas.
Juego a imaginarte
Y aún huelo tu perfume,
Me arraigo a esa imagen,
La vuelvo tangible,
No dejo que se esfume.
Sin esfuerzo consigo tocarte
Se me agita el pecho,
Se me abre el alma.
Mi adolescencia, en la puerta,
Te sigue con la mirada
Te ve transformarte en un punto
Y desaparecer.
Ese amor inocente
Me va creciendo en el vientre;
Se me llenan los senos,
Se me hinchan los pies.
A veces juego a imaginarte
Entonces me digo que fue amor,
Que por no hacerme daño
Renunciaste al sueño de una vida, juntos.
Pero siempre el juego termina
Y yo me pregunto;
¿Será mi memoria
Tan fiel a esta historia?
O es mi necia necesidad
De idealizarlo todo.
MARIA LAURA
Y no me da trabajo
Besar tus ojos, tus manos y tu boca.
Me pierdo en un abrazo fuerte
Y mis ganas no resultan pocas.
Juego a imaginarte
Y aún huelo tu perfume,
Me arraigo a esa imagen,
La vuelvo tangible,
No dejo que se esfume.
Sin esfuerzo consigo tocarte
Se me agita el pecho,
Se me abre el alma.
Mi adolescencia, en la puerta,
Te sigue con la mirada
Te ve transformarte en un punto
Y desaparecer.
Ese amor inocente
Me va creciendo en el vientre;
Se me llenan los senos,
Se me hinchan los pies.
A veces juego a imaginarte
Entonces me digo que fue amor,
Que por no hacerme daño
Renunciaste al sueño de una vida, juntos.
Pero siempre el juego termina
Y yo me pregunto;
¿Será mi memoria
Tan fiel a esta historia?
O es mi necia necesidad
De idealizarlo todo.
MARIA LAURA