Bernardino
Poeta recién llegado
A mis veinte y dos años solo a una mujer, yo e amado
A los dieciocho yo la conocí, o al menos eso podría yo decir.
Nos conocíamos solo de vista como cualquier otro compañero
Compañeros de salón de clases, eso éramos los dos.
Así pasaron muchos años, sin mucho que contar de la historia a relatar
Nada fuera de lo normal, un saludo, una frase de cordialidad.
Sin embargo, en algún tiempo de mis veintitantos algo cambio
Ya no la veía solo como una compañera mas, esa niña me empezaba a descontrolar.
Todo cambio de repente, largas pláticas por el Chat, nos empezábamos a tratar
Como olvidar, esas platicas en aquella esquina, muchas sonrisas, tanta alegría.
De repente un día me dijiste que me querías, que yo era a quien tú veías
Que gran alegría me diste ese día, pues tú eras también lo que yo quería.
Lo recuerdo como si fuera ayer, un viernes ese día fue
Llegó el sábado, como olvidarlo, fui a tu casa lleno de confianza.
Toque tu puerta, me abrió tu hermana, me dijo espera, horita ella llega
Pase a tu casa, llegue a tu sala, ahí te espere con gran añoranza.
Saliste por fin, estabas preciosa, salimos por fin, lejos de ahí
Te lleve a las nieves, lejos de la gente, ahí platicamos, por todo un rato.
Hablabas y hablabas de cosas muy vagas, yo te contestaba lo que tú preguntabas
De pronto tocamos el tema prohibido, que quieres hacer yo te pregunté.
Dijiste yo si, no se que tu quieras, yo te quiero a ti, es lo que respondí
Nos dimos la mano como unos niños, nada de besos ni tampoco abrazos.
Te lleve a tu casa y me despedí, nos vemos el lunes, tengo que partir
Me fui a mi casa, con brillo en el alma, le conté a un amigo lo que había acontecido.
Nos vimos el lunes en aquel pasillo, te tome la mano, los demás miraron
Quedaron bloqueados con la noticia, tu eras el cielo y yo el averno.
Vaya pareja dijo la gente, una princesa con un vagabundo, ¡que loco esta el mundo!
Pasaron los días y mas te quería, pasaban los días y mas me querías.
Dos corazones que se aceleraron guiándose por el sentimiento
Mi miedo quedo en un rincón y mi corazón, mato a la razón.
Pasaron mil cosas que no contaré, es más, ya lo olvide. . . .
Solo un mes después, todo termino, de repente dije adiós hasta aquí llego yo .
Tal ves la razón, nunca debió, ganarle al corazón, tal ves no fue mejor, haber dicho adiós.
No la e olvidado, ahora mas la deseo, mas yo la quiero
Mi sentimiento creció, no se apago, que puedo hacer yo.
Que felicidad me da al recordar y al relatar, hasta me pongo a temblar.
Por eso digo hoy que solo a una mujer yo e amado, solo a ella e amado con toda mi alma, solo a ella e amado con toda mi fuerza, te amo mi niña ojala fueras mía. . .
A los dieciocho yo la conocí, o al menos eso podría yo decir.
Nos conocíamos solo de vista como cualquier otro compañero
Compañeros de salón de clases, eso éramos los dos.
Así pasaron muchos años, sin mucho que contar de la historia a relatar
Nada fuera de lo normal, un saludo, una frase de cordialidad.
Sin embargo, en algún tiempo de mis veintitantos algo cambio
Ya no la veía solo como una compañera mas, esa niña me empezaba a descontrolar.
Todo cambio de repente, largas pláticas por el Chat, nos empezábamos a tratar
Como olvidar, esas platicas en aquella esquina, muchas sonrisas, tanta alegría.
De repente un día me dijiste que me querías, que yo era a quien tú veías
Que gran alegría me diste ese día, pues tú eras también lo que yo quería.
Lo recuerdo como si fuera ayer, un viernes ese día fue
Llegó el sábado, como olvidarlo, fui a tu casa lleno de confianza.
Toque tu puerta, me abrió tu hermana, me dijo espera, horita ella llega
Pase a tu casa, llegue a tu sala, ahí te espere con gran añoranza.
Saliste por fin, estabas preciosa, salimos por fin, lejos de ahí
Te lleve a las nieves, lejos de la gente, ahí platicamos, por todo un rato.
Hablabas y hablabas de cosas muy vagas, yo te contestaba lo que tú preguntabas
De pronto tocamos el tema prohibido, que quieres hacer yo te pregunté.
Dijiste yo si, no se que tu quieras, yo te quiero a ti, es lo que respondí
Nos dimos la mano como unos niños, nada de besos ni tampoco abrazos.
Te lleve a tu casa y me despedí, nos vemos el lunes, tengo que partir
Me fui a mi casa, con brillo en el alma, le conté a un amigo lo que había acontecido.
Nos vimos el lunes en aquel pasillo, te tome la mano, los demás miraron
Quedaron bloqueados con la noticia, tu eras el cielo y yo el averno.
Vaya pareja dijo la gente, una princesa con un vagabundo, ¡que loco esta el mundo!
Pasaron los días y mas te quería, pasaban los días y mas me querías.
Dos corazones que se aceleraron guiándose por el sentimiento
Mi miedo quedo en un rincón y mi corazón, mato a la razón.
Pasaron mil cosas que no contaré, es más, ya lo olvide. . . .
Solo un mes después, todo termino, de repente dije adiós hasta aquí llego yo .
Tal ves la razón, nunca debió, ganarle al corazón, tal ves no fue mejor, haber dicho adiós.
No la e olvidado, ahora mas la deseo, mas yo la quiero
Mi sentimiento creció, no se apago, que puedo hacer yo.
Que felicidad me da al recordar y al relatar, hasta me pongo a temblar.
Por eso digo hoy que solo a una mujer yo e amado, solo a ella e amado con toda mi alma, solo a ella e amado con toda mi fuerza, te amo mi niña ojala fueras mía. . .