cuartel_moncada
Poeta recién llegado
Recuerdas...
Cuando juntos en el sofá,
Mirábamos por los cristales los atardeceres,
Llenando nuestras sonrisas de colores.
Y con mi mano suave,
Recorría tus cabellos colgantes
Que se mecían con la fragancia,
De la hierba fresca pisoteada.
Recuerdas...
Cuando el roce de mis labios
Se perdía en los rincones de tu cuerpo desnudo
Y mi aliento acelerado
Susurraba con caricias, despertando tus pasiones,
Erizando las locuras incontrolables,
Transformando los deseos en realidad,
Invitando a la vida a florecer.
¡Claro que lo recuerdas!
Y también recuerdas...
Cuando el frío por las noches,
Congelaba los extremos
Y ante el fuego de los leños,
Y una manta transparente,
calentaba nuestros cuerpos
en espera de un simple beso.
¡Por supuesto lo recuerdas!
¡No me ofendas!
¡Como podría olvidarlo!
Esos trotes junto al rocío
De una mañana alegre,
Llena de vitalidad.
Los paseos silenciosos,
En donde tan solo con una mirada
Lográbamos decirnos todo,
Guardando las palabras
para un posible aburrimiento.
No podría olvidarlo.
Y recuerdas...
Cuando una bella lágrima escapó de tus ojos,
Y ante mi preocupación desenfrenada
Me tomaste de las manos,
Besando mi frente opaca
Susurrabas que la vida,
No se iría con la muerte.
Creo que también lo recuerdas.
Recuerdas...
Que decías, que las olas parecían,
La tumba perfecta, porque poco a poco,
Irían cubriendo tu cuerpo,
Dejando granos de arena,
Como recuerdos inolvidables.
Recuerdas...
Que con caricias,
Yo hacía callar esos pensamientos.
Lo recuerdo perfectamente.
Recuerdas...
Que ese día, en que las nubes,
Se tiñeron de gris, junto a mi corazón desconsolado.
En que posé un solo clavel,
ante tu partida inevitable
y besé nuestros recuerdos diciendo,
que no te olvidaría.
¡Lo recuerdo como si fuese ayer!
Y los relojes se hubiesen estancado.
Recuerda...
Que esta conversación no acaba.
Y aunque la vida me entrega nuevos senderos,
Que deseo vivir,
Porque nuevamente me he enamorado.
Recuerda que el huracán de tu muerte
No borró nuestros recuerdos,
Y los amaré por siempre.
Recuerda que nuestro amor se plasmó en el tiempo.
Y que mi nueva vida,
Y nadie, se los podrán llevar.
Cuando juntos en el sofá,
Mirábamos por los cristales los atardeceres,
Llenando nuestras sonrisas de colores.
Y con mi mano suave,
Recorría tus cabellos colgantes
Que se mecían con la fragancia,
De la hierba fresca pisoteada.
Recuerdas...
Cuando el roce de mis labios
Se perdía en los rincones de tu cuerpo desnudo
Y mi aliento acelerado
Susurraba con caricias, despertando tus pasiones,
Erizando las locuras incontrolables,
Transformando los deseos en realidad,
Invitando a la vida a florecer.
¡Claro que lo recuerdas!
Y también recuerdas...
Cuando el frío por las noches,
Congelaba los extremos
Y ante el fuego de los leños,
Y una manta transparente,
calentaba nuestros cuerpos
en espera de un simple beso.
¡Por supuesto lo recuerdas!
¡No me ofendas!
¡Como podría olvidarlo!
Esos trotes junto al rocío
De una mañana alegre,
Llena de vitalidad.
Los paseos silenciosos,
En donde tan solo con una mirada
Lográbamos decirnos todo,
Guardando las palabras
para un posible aburrimiento.
No podría olvidarlo.
Y recuerdas...
Cuando una bella lágrima escapó de tus ojos,
Y ante mi preocupación desenfrenada
Me tomaste de las manos,
Besando mi frente opaca
Susurrabas que la vida,
No se iría con la muerte.
Creo que también lo recuerdas.
Recuerdas...
Que decías, que las olas parecían,
La tumba perfecta, porque poco a poco,
Irían cubriendo tu cuerpo,
Dejando granos de arena,
Como recuerdos inolvidables.
Recuerdas...
Que con caricias,
Yo hacía callar esos pensamientos.
Lo recuerdo perfectamente.
Recuerdas...
Que ese día, en que las nubes,
Se tiñeron de gris, junto a mi corazón desconsolado.
En que posé un solo clavel,
ante tu partida inevitable
y besé nuestros recuerdos diciendo,
que no te olvidaría.
¡Lo recuerdo como si fuese ayer!
Y los relojes se hubiesen estancado.
Recuerda...
Que esta conversación no acaba.
Y aunque la vida me entrega nuevos senderos,
Que deseo vivir,
Porque nuevamente me he enamorado.
Recuerda que el huracán de tu muerte
No borró nuestros recuerdos,
Y los amaré por siempre.
Recuerda que nuestro amor se plasmó en el tiempo.
Y que mi nueva vida,
Y nadie, se los podrán llevar.