Recuerdos de Fabela. (A los niños desamparados)

carlic4houston

Poeta recién llegado
(A Denn...por la inspiración)

Limpiando tu parabrisas, ojos tristes, sin sonrisa,
marginalidad angustiada entre un sistema de golpiza.
Cadáver de alguna Pizza por almuerzo y dos telones,
abriendo la noche fría que se cobija en cartones.

Limpiando penosas botas, luchando calle y propina,
el suelo de Buenos Aires llora vergüenza en la esquina.
Tres años tiene la mina, la que camina descalza,
con el honor cabizbajo, con las heridas en alza.

Limpiando el sudor cansado con sus manecitas breves,
entre la verdad y el hambre brotan lagrimitas leves.
Uno más entre la plebe, su niñez sufrió un asalto,
sin más hogar que tres metros de suciedad en el asfalto.

Limpiando yo mi conciencia, con dolor e indignación,
hoy abracé a ese niñito, le regale esta canción.
Cumpliendo con mi misión, el corazón hizo el resto,
el chaval con el bolígrafo, en mi piel escribió esto:

¡BASTA YA, NO MÁS TRABAJO, NECESITAMOS MAESTROS!
 
(A Denn...por la inspiración)

Limpiando tu parabrisas, ojos tristes, sin sonrisa,
marginalidad angustiada entre un sistema de golpiza.
Cadáver de alguna Pizza por almuerzo y dos telones,
abriendo la noche fría que se cobija en cartones.

Limpiando penosas botas, luchando calle y propina,
el suelo de Buenos Aires llora vergüenza en la esquina.
Tres años tiene la mina, la que camina descalza,
con el honor cabizbajo, con las heridas en alza.

Limpiando el sudor cansado con sus manecitas breves,
entre la verdad y el hambre brotan lagrimitas leves.
Uno más entre la plebe, su niñez sufrió un asalto,
sin mas hogar que tres metros de suciedad en el asfalto.

Limpiando yo mi conciencia, con dolor e indignación,
hoy abracé a ese niñito, le regale esta canción.
Cumpliendo con mi misión, el corazón hizo el resto,
el chaval con el bolígrafo, en mi piel escribió esto:

¡BASTA YA, NO MáS TRABAJO, NECESITAMOS MAESTROS!


WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOW, además de manejar la pluma con total maestría, ahora rebosas de una sensibilidad impresionante.
¿Sabes?, las calles de Venezuela estás llenas de estos niños que duermen sobre cartones, y trabajan para vivir, y este poema tuyo debería darle la vuelta al mundo.
Abrazos y estrellas.
 
(A Denn...por la inspiración)

Limpiando tu parabrisas, ojos tristes, sin sonrisa,
marginalidad angustiada entre un sistema de golpiza.
Cadáver de alguna Pizza por almuerzo y dos telones,
abriendo la noche fría que se cobija en cartones.

Limpiando penosas botas, luchando calle y propina,
el suelo de Buenos Aires llora vergüenza en la esquina.
Tres años tiene la mina, la que camina descalza,
con el honor cabizbajo, con las heridas en alza.

Limpiando el sudor cansado con sus manecitas breves,
entre la verdad y el hambre brotan lagrimitas leves.
Uno más entre la plebe, su niñez sufrió un asalto,
sin más hogar que tres metros de suciedad en el asfalto.

Limpiando yo mi conciencia, con dolor e indignación,
hoy abracé a ese niñito, le regale esta canción.
Cumpliendo con mi misión, el corazón hizo el resto,
el chaval con el bolígrafo, en mi piel escribió esto:

¡BASTA YA, NO MÁS TRABAJO, NECESITAMOS MAESTROS!


Los niños de la calle, siempre serán una justa causa, ya lo reflejé en mi poema, en mi tierra existen niños...espero algún día lo leas, te dejo mi corazón en este canto dolido, lleno de amor y caridad para los desprotegidos, y todas las estrellas para que brilles más aún amigo mío,muuuacks!:::hug:::
 
(A Denn...por la inspiración)

Limpiando tu parabrisas, ojos tristes, sin sonrisa,
marginalidad angustiada entre un sistema de golpiza.
Cadáver de alguna Pizza por almuerzo y dos telones,
abriendo la noche fría que se cobija en cartones.

Limpiando penosas botas, luchando calle y propina,
el suelo de Buenos Aires llora vergüenza en la esquina.
Tres años tiene la mina, la que camina descalza,
con el honor cabizbajo, con las heridas en alza.

Limpiando el sudor cansado con sus manecitas breves,
entre la verdad y el hambre brotan lagrimitas leves.
Uno más entre la plebe, su niñez sufrió un asalto,
sin más hogar que tres metros de suciedad en el asfalto.

Limpiando yo mi conciencia, con dolor e indignación,
hoy abracé a ese niñito, le regale esta canción.
Cumpliendo con mi misión, el corazón hizo el resto,
el chaval con el bolígrafo, en mi piel escribió esto:

¡BASTA YA, NO MÁS TRABAJO, NECESITAMOS MAESTROS!


Gracias por acordarte de los niños que en XXI siglos de educación, han sido ignorados e interceptados por la ignorancia espirtual de los intelectuales , los graduados de Universidades, los que profesionales en hacerse cargo del gobierno que administra los bienes del pueblo.

El niño ha sido utilizado desde que el hombre es hombre. Las clases privilegiadas educaban a sus hijos en todo arte y ciencia. Ellos hacian viajes de exploración y por eso son los que ocupan mayormente los indices de la Historia. Los niños siempre han tenido que trabajar, que aportar a la familia. Soñar pasó a ser un privilegio de los pudientes.
Sin embargo, y contra todo prejuicio, y obstáculo, han habido niños que emergen a ser lumbreras en todas las ramas del arte y la ciencia. Esos son los extraordinarios!

Tu poema sirve de portavoz de esos niños hambrientos, no solo de pan pero de educación y de oportunidades de desarrollar sus alas.
Te felicito por este maravilloso poema de solidaridad con el niño de cara tiznada y de corazón cristalino.
 
(A Denn...por la inspiración)

Limpiando tu parabrisas, ojos tristes, sin sonrisa,
marginalidad angustiada entre un sistema de golpiza.
Cadáver de alguna Pizza por almuerzo y dos telones,
abriendo la noche fría que se cobija en cartones.

Limpiando penosas botas, luchando calle y propina,
el suelo de Buenos Aires llora vergüenza en la esquina.
Tres años tiene la mina, la que camina descalza,
con el honor cabizbajo, con las heridas en alza.

Limpiando el sudor cansado con sus manecitas breves,
entre la verdad y el hambre brotan lagrimitas leves.
Uno más entre la plebe, su niñez sufrió un asalto,
sin más hogar que tres metros de suciedad en el asfalto.

Limpiando yo mi conciencia, con dolor e indignación,
hoy abracé a ese niñito, le regale esta canción.
Cumpliendo con mi misión, el corazón hizo el resto,
el chaval con el bolígrafo, en mi piel escribió esto:

¡BASTA YA, NO MÁS TRABAJO, NECESITAMOS MAESTROS!


Mi querido amigo Carli, nunca imaginé que podría inspirarte en tamaño poema.
Si dependiera de mi, te estaría dando un premio por tu sensibilidad.
Es verdad lo que decís de Buenos Aires, aunque la realidad de estos niños estimo que se siente ya a nivel mundial.
Fede, mi propia vida diría, seguramente va a leer este poema conmigo por la noche y agradecerá tus palabras de la misma forma que lo hago yo.
Gracias amigo, gracias por pensar en él y en todos los niños de las calles del mundo.
Un gran gesto de tu parte que no hace otra cosa que revelar tu profundidad de sentimientos.
Gracias por eso.
Besitos

Denn
 
Buen poema, y realista, y concuerdo con denn, el problema no es solo de una ciudad es mundial, la ciudad donde vivo, asuncion,paraguay, tambien tiene el mismo problema, y abjuntando tambien a los niños indigenas que vienen a la ciudad buscando algo que comer.

Buen poema, muy bien logrado, siempre un placer leerte.
 
Excelentes versos. Debemos luchar contra la explotación infantil y proporcionarles estudios para que no tengan que estar por las calles tirados en busca del sustento. Aplaudo esta crítica obra con el énfasis que se merece. Abrazos y estrellas.
 
Oh Dios, Carlos tus letras me envolvieron y las lágrimas salieron.
Excelente trabajo, triste realidad.
Aplaudo tu obra, bravo!!
Saludos:)
 
Excelente aporte amigo mío. Realmente muy buen escrito que refleja de forma perfecta la temática que has tratado, por cierto, muy problemática y angustiante. Concuerdo con Felipe, hagamos que este poema de la vuelta al mundo!
 
(A Denn...por la inspiración)

Limpiando tu parabrisas, ojos tristes, sin sonrisa,
marginalidad angustiada entre un sistema de golpiza.
Cadáver de alguna Pizza por almuerzo y dos telones,
abriendo la noche fría que se cobija en cartones.

Limpiando penosas botas, luchando calle y propina,
el suelo de Buenos Aires llora vergüenza en la esquina.
Tres años tiene la mina, la que camina descalza,
con el honor cabizbajo, con las heridas en alza.

Limpiando el sudor cansado con sus manecitas breves,
entre la verdad y el hambre brotan lagrimitas leves.
Uno más entre la plebe, su niñez sufrió un asalto,
sin más hogar que tres metros de suciedad en el asfalto.

Limpiando yo mi conciencia, con dolor e indignación,
hoy abracé a ese niñito, le regale esta canción.
Cumpliendo con mi misión, el corazón hizo el resto,
el chaval con el bolígrafo, en mi piel escribió esto:

¡BASTA YA, NO MÁS TRABAJO, NECESITAMOS MAESTROS!


De nuevo excelentes versos nos deja tu pluma, esta vez tocando la fibra humana, excelente homenaje a esos niños sin hogar. Un placer leerte un abrazo
 
Palabras que llenan de indiganación y que van tomados de la mano con una cruel realidad, tu poema sirve de reflexión y una muy grande... creo que no sólo sucede en la argentina si y la garn parte de paises americanos, nuevamente complacido con leer tu poema. Saludos....Jemrog
 

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