Recuerdos de un Enamorado
Llegada ya la tarde;
me acomodo en la vieja banca de una plaza,
despertando un suspiro a la brisa, aun la veo;
sentada a mi vera con su sutil sonrisa
con la misma mirada intensa y aguda,
con el mismo perfume de la primavera.
Preso de su amor me congelo ante su ausencia
naufragando en las viejas calles desoladas,
donde ella y yo paseábamos de la mano,
remolinos zigzageantes me rodean
ya hasta el suelo se estremece por mi angustia,
por mi melancolia, fruto de un adios indeseado,
fruto de un destino incomprensible e impredecible.
Cada tarde en el mismo lugar y a la misma hora,
me acomodo en la vieja banca de aquella plaza
para esperar la llegada del oscuro manto de la noche,
e iniciar un nuevo sueño junto a ella, aun la amo....
Llegada ya la tarde;
me acomodo en la vieja banca de una plaza,
despertando un suspiro a la brisa, aun la veo;
sentada a mi vera con su sutil sonrisa
con la misma mirada intensa y aguda,
con el mismo perfume de la primavera.
Preso de su amor me congelo ante su ausencia
naufragando en las viejas calles desoladas,
donde ella y yo paseábamos de la mano,
remolinos zigzageantes me rodean
ya hasta el suelo se estremece por mi angustia,
por mi melancolia, fruto de un adios indeseado,
fruto de un destino incomprensible e impredecible.
Cada tarde en el mismo lugar y a la misma hora,
me acomodo en la vieja banca de aquella plaza
para esperar la llegada del oscuro manto de la noche,
e iniciar un nuevo sueño junto a ella, aun la amo....